Después de 48 horas de que un joven acribillara en su casa a una de las voces más críticas del Kremlin, Vladir Putin prometió una investigación del caso, después de hablar con George W. Bush.
Después de 48 horas de que un joven acribillara en su casa a una de las voces más críticas del Kremlin, Vladir Putin prometió una investigación del caso, después de hablar con George W. Bush.
El presidente ruso rompió de este modo con su inquietante silencio frente al asesinato de Anna Politkóvskaya que, al momento de morir, estaba al frente de una investigación sobre la práctica de la tortura a civiles en el conflicto que enfrenta al Kremlin con los separatistas chechenos.
Putin manifestó que las autoridades harán todo lo que esté a su alcance para encontrar a los asesinos, después de sostener una conversación telefónica con el presidente estadounidense George W. Bush. El compromiso del mandatario ruso fue claro: ‘se harán todos los esfuerzos necesarios para realizar una investigación objetiva sobre la trágica muerte’.
Desde la caída de la URSS, en Rusia han muerto más de 300 periodistas, 13 de ellos desde 2000.