Educadores y psicólogos andaluces defienden la efectividad de la creencia en los Reyes Magos en la educación de los niños puesto que ayuda al niño a conocer y controlar sentientos como la esperanza y la frustración y, en la medida de lo posible y de lo estado los padres, aprender que no siempre se puede tener lo que uno desea; pero, a pesar de esto, los expertos coinciden en que es un error desencantar a los niños contándoles la verdad antes de tiempo ya que esta creencia es parte del aprendizaje que les prepara para la vida.
Según los expertos en materia educativa afirman que es necesario hacer que los niños conozcan la ilusión; pero no son los únicos, ya que, según dicen, también los adultos la necesitan que la ilusión es una necesidad innata del ser humano, y ejemplifican en el mundo adulto esta ilusión con la lotería, que, a pesar de conocer las bajas probabilidades, hace que esperemos que nos toque.
Los psicólogos afirman que lo ideal sería que los niños no conociesen la verdad hasta los 8 o 9 años, ya que hasta esa edad el niño está construyendo su sistema de creencias y valores en los que la carga de ensoñación es muy tante y la creencia en los reyes magos ayuda a esa ensoñación.