Dos leguajes radicalmente opuestos y dos conceptos distintos para abordar el fin del terrorismo etarra. Así definen el debate de ayer en el Congreso, los principales periódicos esta mañana. Si bien, los diarios reconocen que la postura de Rajoy es la que debería tomar el Gobierno, también reconocen que el líder del PP tiene que ceder en su postura de no transigir y que Zapatero debería dar un paso más hacia el reencuentro con la principal fuerza política de la Oposición. En sus editoriales piden que se termine este nuevo diálogo de sordos. Dos leguajes radicalmente opuestos y dos conceptos distintos para abordar el fin del terrorismo etarra. Así definen el debate de ayer en el Congreso, los principales periódicos esta mañana. Si bien, los diarios reconocen que la postura de Rajoy es la que debería tomar el Gobierno, también reconocen que el líder del PP tiene que ceder en su postura de no transigir y que Zapatero debería dar un paso más hacia el reencuentro con la principal fuerza política de la Oposición. En sus editoriales piden que se termine este diálogo de sordos.
Para ABC el presidente Rodríguez Zapatero persiste en entender el tratamiento político de este fenómeno crinal como la mejor de las soluciones, en tanto que Mariano Rajoy defiende la derrota policial y judicial de la banda. ‘La apuesta del presidente del Gobierno, sin embargo, se ha mostrado fracasada casi con estrépito más claramente que en 1989 y 1998, que ni Felipe González ni José María Aznar buscaron la tregua como lo ha hecho Zapateroy la tesis firme y convencida del presidente del Partido Popular viene avalada una legislatura la anterior en la que, al amparo del Pacto las Libertades y contra el Terrorismo, eta quedó demediada y su brazo político, ilegalizado’.
El Mundo es algo más crítico e indica que el debate entre Zapatero y Rajoy, sirvió para poner de evidencia que no hay posibilidad alguna de acuerdo entre los líderes de dos grandes partidos en la política antiterrorista. ‘La intervención del presidente del Gobierno fue vaga, abstracta, gaseosa y con muy pocas ideas, aunque buida de un áno conciliador y de un intento de acercamiento al PP. Rajoy le respondió de forma placable, subrayando todos sus errores y cerrando cualquier posibilidad de consenso. Da la presión de que los dos dirigentes prepararon sus discursos en base a expectativas equivocadas’.
Para La Razón, el debate parlamentario en el que se suponía que Zapatero iba a examinar los errores de su política antiterrorista y, en consecuencia, marcaría un nuevo rumbo que concitara el apoyo de la oposición, ha resultado un fiasco sin paliativos. ‘Zapatero no admitió más error que un exceso de optismo el día anterior al atentado de Barajas y no dio señal alguna de querer rectificar el camino emprendido. Buena parte de su discurso fue la machacona justificación de su fracaso, al amparo de otros fracasos precedentes’.
El País se ha mostrado algo más crítico con Rajoy y ha señalado que ‘Zapatero no dio una explicación de lo ocurrido, ni avanzó los criterios sobre los que, sobre la base de la experiencia, propone refundar la unidad contra eta en el nuevo pactomultilateral que propuso. Y Rajoy no sólo no rectificó sus acusaciones, sino que las agravó con juicios de intenciones a voleo, incluyendo uno gravemente calumnioso que no rectificó cuando el presidente del Congreso le dio ocasión para hacerlo: que ‘si no hay bombas será que ha cedido’’. Pues eso, un nuevo diálogo de sordos.
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