El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha reconocido en una entrevista concedida a la agencia Europa Press que a día de hoy aún hay unos 5.500 conductores que siguen conduciendo de forma legal tras haber perdido todos los puntos del carné, ya que no les ha sido notificada la pérdida. Esta demora será solucionada mediante la reforma del procediento sancionador, que será abordada, según Navarro, la próxa legislatura. De todas formas, el carné puntos funciona ‘razonablemente bien', ha afirmado. Y es que el máxo responsable del tráfico español ha reconocido que el hecho de que el procediento sancionador sea tan largo y farragoso hace que pierda eficacia, aunque defiende la puesta en marcha del permiso puntos, ya que, ha declarado, con más de 5.000 muertos en accidentes de tráfico al año, no se podía discutir acerca de cómo u cuándo ponerlo en marcha.
También aprovechó Navarro para explicar que los cursos de adaptación al tráfico español especiales para inmigrantes no son una prioridad de la DGT, aunque se han planteado, y que no hay previstos próxos convenios con otros países para canjear permisos de conducir a ciudadanos extranjeros.
La DGT podría prohibir manipular el GPS durante la conducción, aunque Navarro aboga un acuerdo con los fabricantes, de forma que el propio dispositivo se bloquee si el coche está en marcha. Sin embargo, lo que no se plantea es la prohibición de fumar al volante, ya que, como el propio director ha afirmado en reiteradas ocasiones, ‘no se puede poner a la Guardia Civil a perseguir fumadores'.
Respecto a los controles de alcoholemia y de drogas, Pere Navarro admite que se creía que el gran problema de los conductores españoles iba a ser la velocidad, mientras que se ha constatado que los límites más incumplidos son los de alcoholemia. A pesar de eso, el permiso puntos ha cumplido su función preventiva, y los controles positivos son cada día menos.
Algo más habrá que esperar para que los controles sobre drogadicción hagan el mismo efecto, ya que los realizados hasta el momento eran sólo pruebas piloto que deberán perfeccionarse antes de su plantación generalizada.
Finalmente, el director general de Tráfico no aboga una ampliación de los límites de velocidad, demandada desde distintos colectivos, ya que, según afirma, la tendencia europea pasa antes su reducción que su ampliación, motivos tanto de seguridad como contaminantes.