Amparados en un retaje que publicó The New York Tes sobre un sumario judicial de los tribunales de Boston que acusa a este laboratorio de manipular la publicación de los ensayos sobre Neurontin, fármaco contra la epilepsia, El País tira la piedra y esconde la mano en un tema con forma de dólar, un tema sensible, legal y de daños irreparables a la marca, haya o no argumentos que lo sustenten, y que deja a quién 'destapa' su verdad en el bando bueno de esta guerra.
Últamente está muy de moda levantar armas contra los laboratorios farmacéuticos y a ello se apunta El País, en su línea, en un retaje colectivo que acaba apuntando a la biomédica Pfizer. La compañía se defiende y, mientras la estrella de Prisa basa su argumento en un artículo publicado en EEUU (que no acaba de coordinar fechas, estudios y patentes y que no contrasta información) desde el departamento de Comunicación de Pfizer desmienten y punto punto analizan todas las acusaciones.
Estudios, ensayos y resultados en los que El País acusa a Pfizer de mentir, de medias verdades, retrasos y enmascaramientos. Según el periódico, uno de los 'objetivos de la multinacional' con los efectos de Neurontin (medicamento contra la epilepsia) 'era extenderlo a otras indicaciones como el dolor neuropático derivado de la diabetes'. Según el periódico, la biomédica 'retrasó la publicación de algunos ensayos que no encontraban evidencias' al respecto, pero Pfizer, en un comunicado, asegura que nunca ha mentido ni ha intentado ocultar información.
Si bien es verdad que ni la FDA estadounidense, ni la EMEA europea, ni la Ley del Medicamento española obliga a publicar resultados, 'la política de Pfizer exige la publicación de todos los estudios científicos y médicos que se realicen' sobre los medicamentos. Publicar en una revista científica no está al alcance de todos los artículos y, desde Pfizer aseguran que 'enviaron los resultados del estudio citado en el artículo sobre el dolor neurpático derivado de la diabetes a dos revistas médicas (Medicina Diabética y Diabetología) pero ambos declinaron la publicación, hasta que en el 2003 lo hiciera Clinical Therapeutics'.
A todo esto hay que añadir la descordinación de The New York Tes y el NOcontraste de información de El País al afirma que 'a principios de los años noventa, los laboratorios Pfizer manipularon la publicación de los ensayos sobre su fármaco Neurotin', cuando en realidad, laboratorios Pfizer no tenían relación alguna con Neurontin, propiedad de WarLambert, y que adquirió Pfizer en el año 2000, momento en el que 'estableció procedientos para garantizar que no había promoción fuera de indicación'.
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