La Unión Europea ha apostado reforzar la seguridad maríta en sus puertos, donde se controlará que los barcos cuenten con un seguro obligatorio. Para ello, los Estados del bloque preparan una serie de normas legales junto con el Europarlamento.
El acuerdo entre los ministros de Transte europeos contempla un paquete legislativo que, entre otras normas, permite a los inspectores expulsar un barco del puerto, informando de ello al resto de los Estados de la UE, si comprueba que el capitán de barco no cuenta con una póliza de seguro.
Pese a ello, los montos de las indemnizaciones pagadas a las víctas en caso de accidente o daños seguirían siendo más bajos que lo previsto la convención maríta internacional de 1996.
Tras las catástrofes de los petroleros ‘Erika' en 1999 y ‘Prestige' en 2002, la UE ya había endurecido los controles de los barcos que navegan sus aguas. (Agencias)