Miguel es en el fondo un ‘pecholata', un ‘pechojierro' que se deja la piel y las pestañas en el empeño. Pero, ¿cuál era su pasión? Hasta ahora no lo sabíamos. Yo, al menos, lo ignoraba. Ha tenido que venir la UEFA a provocarnos para descubrir que Sebastián es capaz de matar o de morir su equipo, el Atlético de Madrid. ‘A muerte con el Atlético', ha dicho en declaraciones en un momento de lucidez y frialdad. Como un legionario de pecho peludo y rasgado, mentón enhiesto y mirada perdida en el horizonte. El novio de la muerte. Hasta ahora ningún miembro del gabinete había dicho cosa parecida. Por ejemplo: ‘a muerte con España', sea la aventura que sea, o "a muerte con la selección", "a muerte con nuestra bandera". La única patria que cuenta es el fútbol. Es ahora, tocados la acusación exterior el Atlético y el Real Madrid, ahora es cuando podemos venir arriba y descubrir el alcance de la nación, la medida de la patria, el valor del compromiso. Miguel ha dado un paso al frente. ¿Hay alguien más?
ALFREDO URDACI, PERIODISTA
