Lo del diálogo social entre gobierno, patronal y sindicatos, es un rito entre comedia y tragedia, ahora estamos en la fase del diálogo de sordos, que puede durar este mes o prologarse hasta agosto, o ni se sabe.
El ministro de Trabajo, Corbacho, que en este montaje actúa como cronometrador, cronista, o predicador en el desierto, dijo ayer que los malos son los empresarios, que lo están poniendo muy difícil. Según dice el ministro, CEOE está poniendolo cada vez más difícil y van a tener que empezar reuniones de dos, que a tres es posible.
¿Dónde está lo difícil?. Pues en lo de siempre, los patronos quieren una rebaja de 5 puntos en las cotizaciones de la Seguridad Social y la indemnización de 20 días año trabajado en los nuevos contratos.
En la rebaja de cotizaciones D. Celestino dice que ni hablar, eso se carga el superávit de la Seguridad Social de 18.000 millones y además hace un agujero al sistema. Los empresarios dicen que se suba el Iva y listo. El Gobierno dice que es peligroso e inflacionista.
Los sindicatos acusan a la patronal de “maxalista”, o sea de intentar sacar tajada de la crisis y abaratar la mano de obra como sea.
Es comprensible, si yo fuera empresario pediría despido libre y gratis, si fuera trabajador querría contratos indefinidos y 60 días de indemnización año trabajado, no los 45 de los contratos más antiguos ni los 33 días de los nuevos contratos de la últa reforma laboral de Zapatero.
¿Y que dice el presidente Rodríguez?. El Gobierno no va reformar nada sin acuerdo de los agentes sociales, forma de no mojarse en asunto tan resbaloso, y ha puesto una línea roja, que defiende la fiel escudera, la vicepresidenta Salgado: ” ni abaratar el despido ni rebajas sustanciales de cotizaciones”. Así no se firma nada.
Corbacho, como fraile franciscano, confía en que antes de las vacaciones pueda firmarse “algo decente”, para irse de vacaciones. Mientras tanto la crisis, que es como un cáncer, sigue corroyendo nuestra economía, y a partir de septiembre puede dispararse de nuevo la marea de despidos, al acabar la temada veraniega, que crea empleo, precario, pero empleo.
PD) Gozoso anuncio del ministro de Industria, Sebastián, ayudas de 7.000 euros para quien se compre un coche eléctrico, y si te compras un camión eléctrico te da hasta 20.000 euros. Firmará acuerdos con Barcelona, Madrid y Sevilla, para que pongan redes de enchufes la calle para los nuevos vehículos. No es broma es una noticia. Quiere tener electrocoches rodando ya. El detalle es que son carísos y mína su autonomía…
MIGUEL CIFUENTES, PERIODISTA