Más de 200 especialistas se dan cita para abordar las controversias más actuales en Neuroendocrinología

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Los principales especialistas españoles en el ámbito de la Neuroendocrinología se han dado cita en Madrid para revisar las novedades, retos y desafíos principales que existen en este campo de la Medicina, objeto de una creciente investigación básica y clínica.

Más de 200 especialistas en Neuroendocrinología se han congreado en torno a la VII Reunión del Área de Conocimiento de Neuroendocrinología, un encuentro organizado por el Área de Conocimiento de Neuroendocrinología de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). El evento ha contado con el apoyo de Ipsen Pharma, Novartis, Pfizer, HRA Pharma y Otsuka, y ha sido coordinado por la Dra. Rosa Cámara (Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia), la Dra. Carmen Fajardo (Hospital Universitario La Ribera, Alzira, Valencia), el Dr. Antonio Picó (Hospital General de Alicante) y la Dra. Cristina Álvarez Escolá (coordinadora actualmente del Área de Conocimiento de Neuroendocrinología).

Según la Coordinadora del Área de Conocimiento de Neuroendocrinología, ‘durante la jornada, se ha tomado el pulso a los principales avances, novedades, progresos y obstáculos que subsisten aún en la investigación y el manejo clínico de algunos de los trastornos neuroendocrinos más relevantes’. Además, la Dra. Álvarez Escolá añade que ‘se ha realzado el interés por fomentar la colaboración y favorecer la proximidad entre el laboratorio y la clínica, resaltando que ambos ámbitos de la Neuroendocrinología no están separados, sino que, al contrario, están cada vez más unidos’.

Entre los avances más relevantes, se ha puesto el acento en los progresos registrados en el último año en el conocimiento molecular de los tumores hipofisarios. Como destaca el Dr. Antonio Picó, ‘estamos aprendiendo a valorar la importancia que tienen los MicroRNAs (fragmentos de RNA mensajero que no codifican proteínas), en la aparición y comportamiento clínico de los tumores hipofisarios, así como la aportación del estudio de los genes en la clasificación de estos tumores de la hipófisis’.

También se han dado a conocer nuevas evidencias sobre la participación de la proteína kispeptina en la diminución de las hormonas sexuales que se produce cuando se eleva la prolactina, hormona de la lactancia. En este mismo ámbito, se han mostrado nuevas opciones terapéuticas para tratar los tumores hipofisarios secretores de prolactina, cuando son resistentes al tratamiento habitual o durante la gestación.

Una de las aportaciones más relevantes ha correspondido al profesor Adrian Daly, de la Universidad de Lieja (Bélgica), que ha mostrado los nuevos trabajos que está llevando a cabo su grupo de investigación respecto a un nuevo síndrome descrito niños con tumores que producen hormona de crecimiento, lo que provoca que alcancen en la edad adulta una altura superior a los 2 metros.

Tal y como explica el Dr. Picó, ‘el gigantismo es una enfermedad producida por un exceso de crecimiento inducido por tumores hipofisarios que aparecen de forma muy temprana en la vida”. Con todo, reconoce que su incidencia “es muy baja en nuestro país”, afectan a tan solo a unas decenas de personas’.
El tema más polémico debatido en este foro se ha centrado en la posible utilidad de la terapia con testosterona para tratar el declive progresivo de esta hormona que se produce en los hombres con el paso de los años.

La Dra. Krausz, de la Universidad de Florencia (Italia), y el Dr. Escobar, de la universidad de Alcalá de Henares, han analizado de forma pormenorizada los pros y los contras de este tratamiento, y es que actualmente hay más de 1,5 millones de americanos de entre 40 y 60 años de edad están recibiendo testosterona ‘sin que su efectividad y seguridad se haya demostrado’, subraya el Dr. Picó. En este sentido, según recomienda este experto, ‘hasta que no haya mayor evidencia del beneficio y seguridad del tratamiento, no se debe tratar con testosterona’.

A pesar de que en España la situación está lejos de asemejarse a la de Estados Unidos, ‘no somos inmunes a esta tendencia, y ya no es infrecuente este tipo de tratamiento en nuestro país para abordar el déficit de testosterona asociado a la edad’.

También los especialistas reunidos en este foro han analizado los factores que pueden condicionar las dosis de los fármacos que se utilizan habitualmente en el tratamiento del déficit de hormona de crecimiento y del exceso de la misma (acromegalia), así como las últimas evidencias disponibles sobre la seguridad del tratamiento con hormona de crecimiento (tanto en niños como en adultos).

Igualmente, se han puesto en común en esta reunión otros temas clínicos de interés, evaluando posibilidades de mejora en el manejo de los tumores neuroendocrinos, el exceso de la hormona que regula la excreción de agua por el riñón (ADH), las neoplasias endocrinas múltiples, el síndrome de Cushing y los tumores hipofisarios en niños y adolescentes.

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