Duro golpe a la reputación de Bezoya: la ciencia desmonta el mito sobre el agua de mineralización muy débil

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La noticia le ha sentado a Bezoya como si le hubiera caído encima un jarro de agua fría. Y nunca mejor dicho. Si al Grupo Leche Pascual (ahora Calidad Pascual) le han sacado los colores en varias ocasiones por fomentar a través de su marca Bezoya la falsa creencia de que ‘el agua de mineralización muy débil es mejor para la salud’, recientemente ha recibido un nuevo golpe que ha hecho tambalear su reputación. Científicos del campo de la nutrición, pediatría, hidrología y urología han redactado un documento de consenso que, entre otros mitos, esclarece que “no hay evidencia científica de que el agua de mineralización muy débil sea mejor para la salud”.

En octubre de 2013, Autocontrol exigió a Grupo Leche Pascual la retirada inmediata de los anuncios de su agua mineral Bezoya, por considerarla engañosa para el consumidor. En estas piezas publicitarias la compañía convertía la escasa mineralización de su agua en un atributo de bienestar y mejora metabólica de sus consumidores y transmitían una duda genérica sobre otras aguas minerales con otro nivel de mineralización o con un residuo sólido mayor. Para Autocontrol, estos anuncios incurrían en publicidad comparativa denigratoria para los competidores.

Unos meses más tarde, la doctora Magda Carlas recogía en su libro Más claro que el agua. Todo lo que deberías saber sobre el agua mineral natural y nunca te han contado una afirmación que dejaba por los suelos la reputación de Grupo Leche Pascual: “Beber agua de mineralización muy débil es como beber zumo de naranja sin vitaminas“. El propósito de este documento era aclarar los conceptos básicos y desterrar las creencias erróneas que existen alrededor del agua mineral natural (AMN).

“La carencia de minerales es una característica y no una virtud. Y su característica principal es que tiene una cantidad de minerales muy baja. Puede ser adecuada para algunos tipos de enfermedades cardíacas o renales, pero eso no significa que sea la mejor agua”, asegura en la página 62 de Más claro que el agua esta doctora del Departamento de Nutrición de la Clínica Eugin de Barcelona, asesora de empresas alentaria y restaurantes y colaboradora habitual de medios como La Vanguardia, Cosmopolitan, Canal Cocina o TV3.

En la misma línea ha manifestado siempre el Instituto de Investigación de Agua y Salud. Según informa a prnoticias un portavoz del mismo, “en los últimos tiempos se ha convertido en una moda el hecho de consumir agua de mineralización muy débil, pero esto solo responde a una estrategia de marketing en la que cada marca coge la cualidad que más le interesa y la potencia en su publicidad”.

Un año más tarde, la Asociación Española de Urología (AEU) ha elaborado un documento de consenso que identifica ocho creencias erróneas sobre la hidratación y el agua mineral natural, y las rebate a través de la evidencia científica disponible. Para ello, la sociedad ha unido a expertos científicos del campo de la nutrición, pediatría, hidrología y urología en España, que han aportado sus conocimientos. El documento destaca que no hay ninguna evidencia científica de que el agua de mineralización muy débil sea mejor para la salud ni que la mineralización sea perjudicial para los riñones.

“La mayoría de Aguas Minerales Naturales tienen minerales, y su mineralización única y característica simplemente les proporciona su identidad, su gusto particular”, explica Isidro Miñana, doctor en Medicina y Médico especialista en Pediatría y experto en Nutrición Infantil. En este mismo sentido, en el documento de consenso también se señala que los minerales en forma de sales presentes en las aguas minerales naturales son necesarios y saludables. “Los principales son el calcio, el magnesio y los bicarbonatos, que juegan un papel clave en muchos procesos metabólicos”, indica el doctor.

Seguiremos Informando…

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