Expertos identifican los principales retos a los que se enfrenta la profesión médica y la sanidad en los próximos años

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HM Hospitales ha celebrado en el Auditorio Reina Sofía del Hospital Universitario HM Sanchinarro el primer encuentro La Medicina a inicios del siglo XXI, que ha servido como instrumento para identificar los principales retos a los que se enfrentará la profesión médica y la Sanidad en general a lo largo de los próximos años.

De este modo, el Dr. Juan Abarca Cidón, presidente de HM Hospitales, centró su intervención en destacar esos desafíos. “Debemos trabajar desde la base con una formación más humanista, reorganizar el modelo de asistencia para colocarle de verdad en el centro del sistema y esto sucede cuando el médico pasa más tiempo con el paciente. También hay que reclamar el papel de la atención primaria, que hay que reinventar intentando que el médico de Familia vuelva a su papel de médico de confianza que representa al paciente. Hay que introducir al médico de Familia en el Hospital”, concluyó.

Tras este análisis el presidente de HM Hospitales destacó que este modelo de asistencia sanitaria forma parte del ADN de la compañía, al mismo tiempo que quiso enfatizar el ideal de humanidad que siempre ha protagonizado la Medicina. También expresó su deseo de que los retos señalados anteriormente sirvan para evitar una pérdida en la relación entre médico y paciente. “Estos desafíos deben implicar una reacción ante el enfriamiento de la relación entre el médico y el paciente. Ya que esta conlleva una frustración, porque el que se mete a médico tiene una vocación por sanar a los demás. Y por otra parte, provoca la desconfianza del paciente por el profesional y la pérdida de la referencia sanitaria que debe ser el médico”, aseveró.

Ante esta situación, el Dr. Abarca Cidón apostó por identificar algunas de las causas que pueden hacer peligrar el acto médico, tal y como lo entendemos hoy en día. “El avance tecnológico se ha producido a una velocidad que no hemos sido capaces de digerir, al pasar de la medicina basada en los indicios, evidencias físicas y el diálogo con el paciente a una medicina centrada en el hecho científico.

La superespecialización, que se produce al pasar del concepto transversal de la atención integral a un boom de las especialidades. La existencia de una mayor información al paciente, pero en vez de empoderarle, no se utiliza para una mejor gestión de los recursos sino que sirve para reclamar más derechos y prestaciones. Lo que ha dado lugar a la objetivación de la medicina y de la conducta del profesional. El cuarto desafío es la cronificación de las enfermedades, que ha provocado muchísimas más pruebas cuya demanda el sistema no es capaz de absorber desde el punto de vista económico, de los recursos y humano”, señaló.

Paciente crónico

 

De esta forma, el Dr. Abarca Cidón hizo especial hincapié en señalar como reto para la medicina actual la aparición del paciente crónico. Un fenómeno novedoso que acarrea nuevas realidades a la atención sanitaria. “Vivimos en una época de cambios disruptivos continuos, un cambio de época. La ciencia y los avances han hecho que la esperanza de vida media haya crecido de manera espectacular e inesperada, lo que ha dado lugar a una nueva especie que es el paciente crónico. Este cambio no solo afecta a la Medicina sino a todas las actividades del ser humano”, afirma el presidente de HM Hospitales.

Otra de las realidades que sitúan a la Medicina ante la actual encrucijada reside en la vertiginosa irrupción de la tecnología. “En 10 años hemos pasado de hablar de la historia clínica electrónica y la receta digital a la digitalización. Ahora estamos hablando de atender a un paciente a través de una pantalla.” En ese punto el Dr. Abarca Cidón lanzó una advertencia: “La bola de nieve se va a hacer mayor y o hacemos un ejercicio de reflexión y paramos en seco esta tendencia o nos vamos a encontrar desconfianza, incremento del coste sanitario, indolencia, mala praxis y la puerta abierta al intrusismo” sentenció.

 

Evolución histórica

El Dr. Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid y artífice del Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria 2016-2019, apostó por implementar el concepto de humanización de la asistencia sanitaria en los centros, servicios y unidades del Servicio Madrileño de Salud, a través de la personalización de la atención.

 

Durante su intervención realizó una defensa enconada de la recuperación de valores como elemento clave para lograr la humanización en la asistencia sanitaria, tal y como indicó el título de su ponencia ‘La Humanización y los valores: el verdadero reto de la Sanidad en el siglo XXI’. De hecho, el máximo responsable político de la Sanidad pública madrileña enumeró algunos de esos valores que deben estar detrás de este proceso: “Vocación, honestidad, humildad, amabilidad, cariño, empatía y ética. Todos estos atributos conforman la medicina basada en valores. La sonrisa y el tacto son las mejores armas en humanización”, sentenció.

Para argumentar su razonamiento Sánchez Martos defendió que la medicina debería tender a ser personalizada, pero también individualizada, así como tecnificada pero con humanización. ¿Y cómo se consigue eso?”, se ha preguntado el consejero, “a través de una comunicación eficaz, persuasiva, cercana, pero sobre todo, humana entre el médico y el paciente”, destacó.

El consejero también abogó por que el profesional sanitario impregne de otro estilo su relación con el paciente. Alertó de que los valores a los que hace referencia empiezan a desaparecer, “nos cuesta la empatía”, reconoció al punto que recomendaba establecer diferencias entre “el tratamiento y el trato”. Como colofón a su intervención aludió a iniciativas como el Código Ético o el Observatorio de la Humanización de la Comunidad de Madrid que la administración que gestiona ya ha implementado.

 

Movimiento Slow Medicine

 

 

Otra de las intervenciones que más aportaron a la hora de definir la situación de la medicina actual residió en el Dr. Alfonso Delgado, director del Departamento de Pediatría de HM Hospitales, quien desgranó el movimiento surgido en 2011 denominado Slow Medicine, que consiste en “transmitir atención, tratamientos apropiados de buena calidad y una adecuada comunicación para reducir costos, promover la buena utilización de los recursos y favorecer la equidad del sistema. Todos estos atributos terminan por mejorar la salud y la calidad de vida de las personas”, aseguró el Dr. Delgado.

Además, el especialista confrontó este movimiento con el Fast Medicine, modelo actual “que responde a las dolencias con fármacos; se basa en la prevención con análisis y chequeos; que no ve al paciente desde su conjunto sino desde un apartado y que no le ayuda a decidir sobre su salud”. Ante esta situación, el experto puso sobre la mesa las cinco preguntas que todo médico debe hacerse antes de aplicar una prueba diagnóstica: “¿Es realmente necesario?, ¿qué riesgos comporta?, ¿hay opciones más simples?, ¿qué pasa si no lo aplicamos? y ¿cuál es su coste?”.

 

 

El reto regulatorio

El director ejecutivo de la Fundación de Investigación HM Hospitales, el Dr. Cristóbal Belda, fue otro de los ponentes destacados. En su intervención titulada Los retos actuales de la investigación médica enumeró los desafíos organizativos que la investigación biomédica tiene ante sí, como la inclusión de la medicina regenerativa dentro del sistema sanitario y su regulación, la integración del entorno matemático de alto rendimiento, el impacto del cambio climático y de las migraciones, el aumento de la esperanza de vida y la bajada de la natalidad o la incorporación de la edición genética. Todos estos grandes retos confluyen en uno solo como es la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.

 

 

 

“El reto es eminentemente regulatorio. La gestión de instituciones sanitarias basadas en la evidencia es algo mandatorio. Hay que tener en cuenta que un gerente de un hospital de gran tamaño en España está gestionando 12.000 puestos de trabajo, una facturación de 500 millones de euros al año y 200.000 metros cuadrados. Si estuviera en una empresa petrolífera se le exigiría un MBA en una de las escuelas de negocio más importantes del mundo y aquí no se les exige esto. Por lo tanto el nivel de excelencia va a tener que ser ligeramente superior”, defendió.

De esta manera, el Dr. Belda alejó el foco de los desafíos científicos para centrarlo sobre la asimilación del sistema de todos los avances que ya están aquí y los que están por llegar. “Desde nuestro punto de vista, los retos biomédicos la ciencia los resolverá, probablemente se nos ha olvidado entender nuestro sistema sanitario como una fuente de riqueza. Pero lo que está tremendamente claro es que los retos a los que se enfrenta la investigación biomédica no es el del conocimiento sino el reto organizativo de ser capaz de incorporar esos avances de una forma sostenible dentro de un sistema, que está vinculado a un entorno en el que cada vez hay más esperanza de vida y menor natalidad”, sentenció. 

Para terminar, la jornada contó con otros ponentes de excepción como el Dr. José Barberán, especialista en Medicina Interna de HM Hospitales, quien desgranó la necesidad del médico de continuar su formación a lo largo de toda su vida profesional. También se produjo la intervención del Dr. José Bueno Gómez, catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Zaragoza y presidente de Honor de la Real Academia Nacional de Medicina, quien destacó el papel de internista en la medicina actual.

Asimismo, el Dr. Emilio Vicente, especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo en HM Hospitales, resumió las últimas técnicas quirúrgicas y los continuos avances que se producen en este campo. Mientras que el Dr. Tomás Chivato, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo CEU, relató la estrecha relación existente entre la Universidad y el ámbito hospitalario.    

 

 

 

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