ALGUNOS PROFESIONALES NO LO VEN VIABLE

Xenotrasplantes de órganos no vitales como alternativa a las terapias: ¿sí o no?

ANTE LA NECESIDAD DEL TRASPLANTE DE UN ÓRGANO NO VITAL, CASI SIEMPRE EXISTE UNA ALTERNATIVA TERAPÉUTICA

Ante el amplio abanico de situaciones, muchos profesionales hacen hincapié en la definición de los criterios que hacen que sea favorable realizar un xenotrasplante sobre los pacientes, dependiendo de su situación, el órgano necesario y si existe un tratamiento alternativo

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El principal problema actual en los trasplantes de órganos es la falta de órganos disponibles para trasplantar cada año con respecto al número de pacientes en espera de un injerto.

Ante esta situación, los xenotrasplantes (trasplantes de células, tejidos y órganos entre especies filogenéticamente diferentes) suponen una opción alternativa a valorar para ofrecer una solución a aquellos pacientes en espera de un trasplante. El último ejemplo de xenotrasplante ha tenido lugar en Estados Unidos, donde hace escasos días un hombre de 62 años con insuficiencia renal terminal fue el primero en recibir un nuevo riñón de un cerdo que había sido modificado genéticamente.

Sin embargo, este tipo de intervenciones están lejos de realizarse, por ejemplo, en países como España, tanto por las dudas sobre su eficacia y seguridad como por los criterios de inclusión de pacientes. Así lo ha reflejado la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) en la XIX Reunión Nacional de Coordinadores de Trasplantes y Profesionales de la Comunicación.

La OTN muestra rechazo ante este último hito al tratarse de un órgano no vital con fines terapéuticos, señalando que en estos casos siempre existe una alternativa terapéutica (en esta ocasión la diálisis), que ofrece la posibilidad al paciente de esperar a que el órgano adecuado esté disponible. En el caso de los xenotrasplantes de órganos vitales, como el corazón, la Organización Nacional de Trasplantes “podría entenderlo”, al tratarse de una situación clínica muy deterioradas para la que no se espera recibir un órgano a tiempo.

Ante el amplio abanico de situaciones, muchos profesionales hacen hincapié en la definición de los criterios que hacen que sea favorable realizar un xenotrasplante sobre los pacientes, dependiendo de su situación, el órgano necesario y si existe un tratamiento alternativo.

Modificaciones genéticas para mejorar la compatibilidad

Para poder llevar a cabo un xenotrasplante, previamente se lleva a cabo una modificación genética que influye tanto en la crianza del animal, como en el órgano en cuestión.

En el caso del trasplante de riñón de un cerdo, la compañía biotecnológica eGenesis hizo hasta 69 modificaciones genéticas con el fin de mejorar la compatibilidad del órgano del animal con la del ser humano. Además, hicieron pruebas en monos que recibieron los órganos de cerdo con estas modificaciones genómicas y el resultado fue que sobrevivieron durante meses o años.

Entre las ediciones incluyeron la eliminación de tres genes que contribuyen a la producción de tres azúcares en la superficie de las células de cerdo. El sistema inmunológico humano ataca a las células que contienen estos tres azúcares puesto que lo considera como un invasor extraño. También se agregaron siete genes que producen proteínas humanas que ayudan a prevenir el rechazo de órganos.

Por otra parte, se llevaron a cabo otros 59 cambios genéticos para inactivar virus incrustados en el genoma del cerdo, para evitar que los virus se activen una vez esté en el cuerpo humano. Hasta ahora, los investigadores no han visto que esto suceda, pero algunos experimentos de laboratorio han demostrado que estos virus pueden transmitirse del tejido porcino a células humanas y a ratones con sistemas inmunitarios comprometidos.

Seguiremos informando…

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