Me compré hace unos 20 años un BMW ISETTA… Divertido. Lo coloqué en una página de venta de vehículos de segunda mano. Me escribieron varios interesados. Algunos de ellos me ofrecían cambios por el ISETTA, al que en casa conocíamos como Miquelin, por las ruedas que recordaban las macizas de una bici de niño de la época, y por mi tío que tenía un concesionario de Mercedes y siempre ponía ruedas Michelin… Uno de los intercambios más divertidos me llegó de Barcelona. El solicitante proponía que le diese a Miquelín a cambio de un karaoke sin estrenar… Me escribía: ‘Está en su caja original, lo veo y me pongo a bailar con la música de Gabi, Fofó, Miliki, Milikito, Rosi ¿qué?, pues eso, que levanto los brazos, me doy desodorante Rexona y me marcho al mitin a bailar con Periquín’…
Las golondrinas se comen las ostras, mientras los candelabros lloran ante la danza del bufón.
Pero, es sorprendente ver las cosas que te proponen por tener un ISETTA. Una señora de alta alcurnia y marido en nicho, me sugirió una noche de placer y locura, si hacíamos el amor encima del ISETTA… Imposible era un tobogán barrigudo y ella una mantodea agarrada a mi pescuezo de águila real, -esto decía la marquesa de París, mientras tomaba rapé por la tocha- . ¡Soy hispano suiza, tengo casa en Damasco! Mis asientos son de Alcántara, en el Tajo, Almendra en el Ebro!… Se vienen los pantanos de aguas llenos a vaciar, para que las embotelladoras lo ganen. El agua es el símbolo de la riqueza que se desea y no moja, decía la canción… Mientras, Miquelín movía las caderas de acero templado por el sol nocturno de un after hours.
Una nueva oferta, irresistible… Te cambiamos el ISETTA por unos pisos, locales y un cuadro, valorado en 10.000 euros, según Alejandro Entrambasaguas, por toda herencia del hereu que herea. Pues será pasta de Rosi ¿qué?, ese, el de la pasta. ¡No piloto esta jugada! me se escapa del maletero trasero del ISETTA, que era el espacio debajo del asiento, entraba, como máximo, un sudario de Turín tumbado en descansen armas…
Me costó mucho tomar la decisión y al final accedí a apuntarme al club de ISETTA, que se trata de hacerme rico de por vida, como Bono, el de Tous… Bous, Bus, Bono-Bus… ¡Eureka! Leche cuando se te atasca, te viene a la cabeza el perdón de Chimpún del Golfo de América y del Golfo de Barcelona…
¡Oso, oso, oso!… La IA me llama Pomposo… A otros Pompones…
¿Cómo es la IAISETTA?…
pedro de aparicio y pérez de Lucentis
