EN EL ENTORNO DEL GOBIERNO NIEGAN CONTACTOS CON DE LA ROCHA

Sospechas sobre el papel ‘inflado’ de Iván Redondo en la crisis de Indra

APUNTAN A LA AUTOPROMOCIÓN DEL ‘ASESOR’ EXHIBIENDO MÚSCULO QUE NO HAY

¿Cuál es el papel real de Iván Redondo en la pugna que enfrenta al Gobierno de Pedro Sánchez con el presidente de Indra, Ángel Escribano? La pregunta está estos días de más actualidad que nunca, después de que hayan aparecido informaciones sobre supuestos encuentros y convergencias entre el exjefe de gabinete del jefe del Ejecutivo, ahora a sueldo de General Dynamics, y Manuel de la Rocha, asesor económico de Moncloa y ‘cerebro’ mejor valorado por el Presidente, De la Rocha está en Moncloa desde el primer día…

Pero, ¿existe esa convergencia? Fuentes del ámbito de la comunicación y del Gobierno apuntan a que no hay tal, salvo el interés común por tumbar a Escribano como presidente de Indra. Sin embargo, más allá no habría relación entre ambos, ya que en el complejo monclovita Redondo continúa siendo visto como alguien que no es de fiar.

De hecho, en el entorno gubernamental hay quienes señalan al propio Redondo como origen y fuente de la campaña para resaltar su papel en el pulso entre Gobierno y Escribano. “El pulso existe y es un hecho, pero Redondo no tiene nada que ver en la estrategia del Ejecutivo, que es responsabilidad de De la Rocha”, aseguran fuentes socialistas, que niegan esos contactos con el influyente asesor económico de Sánchez.

Para respaldar esa versión, se escudan en que no es la primera ocasión en que Redondo retuerce la realidad para anotarse un tanto a su favor. Pero, ¿cuál sería el interés del consultor donostiarra para implicarse en una estrategia de este cariz? La respuesta sería sencilla: además de servir a sus clientes de Santa Bárbara-General Dynamics, justificando y manteniendo así sus abultados ingresos por supuestas labores de asesoramiento y lobby (cifradas, según ciertas fuentes, en torno a 800.000 euros), existiría un motivo tan prosaico y antiguo como el Mundo. Básicamente, impresionar a potenciales clientes.

Quienes conocen a Redondo desde sus tiempos de asesor en el entorno del PP, son conscientes de que el donostiarra siempre ha sido un experto en la venta de humo. Se ha recordado, por ejemplo, que contaba con una minúscula oficina ubicada en un inmueble de uno de los barrios de mayor prosapia de Madrid, el de Salamanca, si bien acostumbraba a recibir a las visitas en un bar cercano porque, según Javier Negre, “no podía pagar el aire acondicionado”.

En cualquier caso, desde el entorno del Gobierno se está incidiendo estos días en que Redondo, en lo de Indra, es un cero a la izquierda en cuanto a la estrategia del Ejecutivo con respecto a Escribano e Indra. Los telefonazos que están recibiendo ciertos periodistas estos días desde dicho entorno son rotundos: “Redondo sigue siendo ‘persona non grata’ en Moncloa”.

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