LOS LOROS ETERNOS

Da igual el tiempo que pase, quince años o quince mil, los loros siguen en sus palos, intentando contentar a los amantes de la televisión fácilm insultona… la pena es que el tiempo no pasa en balde y lo que ayer era un loro, hoy se puede convertir en una cacatúa… ¡Se me enamora el alma!

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