Marta Pazos es una creadora escénica contemporánea que ha desarrollado una trayectoria sólida como directora artística, escenógrafa, dramaturga y artista visual. Su trabajo se caracteriza por una fuerte identidad estética, donde el color, la composición visual y la integración de distintas disciplinas —teatro, música, artes plásticas— generan universos escénicos muy reconocibles. Este año ha sido una de las ponentes del Día C 2026, organizado en San Sebastián por el Club de Creatividad c de c y en PRNoticias hemos hablado con ella de inspiración y creatividad.
“Del uno al diez, para mí la creatividad tiene el valor de un once. La creatividad me eleva, me conecta con lo inesperado y no hay nada que me ponga más que aprender y lo nuevo, como lo inesperado, la sorpresa, me conecta mucho y me aviva el entusiasmo. También me inspira la vida, me inspira estar conectada, que muchas veces como artistas nos desconectamos de la vida”, cuenta.
Y es que la inspiración es un motor esencial en cualquier proceso creativo, porque actúa como el impulso inicial que pone en marcha la imaginación y abre nuevas posibilidades de expresión. Lo vimos y escuchamos en distintas ponencias este Día C 2026. No siempre aparece de forma espontánea: a menudo surge al observar el entorno con atención, al conectar ideas aparentemente inconexas o al dejar espacio para la curiosidad y la experimentación.
Marta Pazos, a lo largo de su carrera ha revisitado tanto textos clásicos como propuestas contemporáneas, aportando una mirada actual, crítica y profundamente sensorial, que la sitúa como una de las voces más singulares de la escena española. Escucharla hablar sobre creatividad resulta especialmente valioso porque su enfoque trasciende lo técnico y se adentra en la intuición, el riesgo y la construcción de lenguajes propios. Sus reflexiones suelen poner en el centro la importancia de experimentar, de romper convenciones y de entender la creación como un proceso vivo y colectivo. Para quienes se interesan por las artes o los procesos creativos, su discurso no solo inspira, sino que también ofrece herramientas para pensar de forma más libre y expandir los límites de la imaginación.
Cultivar la inspiración implica estar receptivo, nutrirse de experiencias, lecturas, imágenes o conversaciones, y aceptar que puede llegar en momentos inesperados. Más que un instante mágico aislado, es un estado que se entrena y se alimenta, y que permite transformar ideas en propuestas originales y significativas.
“Me inspira mucho el trabajo de otros y otras artistas también, esto me conecta mucho y me genera nuevas ideas y luego lo que más me inspira es el placer, darle placer y gusto al cuerpo, que conecten con su instinto y con su cuerpo. El cuerpo lo sabe”, confiesa Marta a PRNoticias.
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