La crisis abierta entre RTVE y Eurovisión por la participación de Israel empieza a dejar daños visibles en el festival. La ausencia de España ha provocado una caída en venta de entradas, seguimiento en redes sociales y audiencias televisivas, mientras la cadena pública española prepara una gran apuesta musical alternativa para competir directamente contra la final del mañana.
Y es que la retirada de RTV, junto a la de Irlanda, Eslovenia, Islandia y Países Bajos, supone un golpe económico grande para Eurovisión, tal y como reconoció el histórico productor del festival Christer Björkman.
Uno de los impactos más visibles está en la venta de entradas. España llevaba años situándose entre los países que más entradas compraban para asistir al festival, llegando incluso al top-3 en 2022 y al top-5 en 2025. En esta edición, la delegación española prácticamente ha desaparecido de Viena y la UER ha perdido una de sus comunidades de fans más activas y viajeras.
También se ha resentido el seguimiento internacional. Los datos previos a la final reflejan una caída del 45% en las reproducciones de canciones respecto a 2025, mientras las primeras semifinales ya han mostrado descensos de audiencia en varios mercados europeos.
Asimismo, en YouTube, la primera semifinal reunió algo más de 300.000 usuarios únicos, lejos de los más de 440.000 registrados el año pasado. Países Bajos perdió cerca de 1,7 millones de espectadores respecto a 2025 y Reino Unido cayó un 16% en seguimiento. Además, Eurovisión dejará automáticamente de sumar los millones de espectadores que aportaban España, Irlanda y Eslovenia al total global del certamen.
La ausencia de RTVE tiene además un peso simbólico y económico especialmente relevante porque España es uno de los países que más audiencia aporta históricamente al festival. En 2025, cerca de seis millones de espectadores siguieron la actuación de Melody en La 1, mientras que la edición de Chanel en 2022 rozó los siete millones.
La música sigue en RTVE
El enfrentamiento entre RTVE y la UER se ha endurecido en los últimos días. El presidente de la corporación pública, José Pablo López, llegó a asegurar que la gestión de Eurovisión “ha perdido el rumbo”, apoyándose en investigaciones internacionales y en las sospechas sobre el televoto relacionadas con Israel.
Como respuesta, y mientras Eurovisión afronta una de sus ediciones más polémicas y con menos participantes desde 2004, la cadena emitirá mañana, 16 de mayo, un especial de ‘La Casa de la Música’, presentado por Jesús Vázquez y con artistas como Raphael, Ana Belén, Chanel o Mónica Naranjo. La emisión coincidirá exactamente con la final de Eurovisión en una clara operación de contraprogramación tras el boicot de RTVE al certamen.
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