Las fiestas populares de San Isidro, que se han celebrado este año del 8 al 17 de mayo, representan una de las fechas más importantes para el Servicio de Limpieza Urgente (SELUR), así como para Urbaser, empresa adjudicataria de este contrato en la capital.
Este servicio es el encargado de gestionar la limpieza integral de las distintas localizaciones donde se concentran las celebraciones en Madrid: la Pradera de San Isidro, la Plaza Mayor y el Jardín de las Vistillas. Esta dispersión geográfica de los eventos, que se desarrollan a lo largo de todo el día, obliga cada año a redoblar los esfuerzos en la coordinación del servicio para asegurar la eficacia de las actuaciones.
Cifras del dispositivo humano y mecánico
Para devolver la normalidad a todas las zonas afectadas tras las celebraciones, Urbaser ha desplegado en esta edición un contingente que suma un total de más de 450 jornadas de equipos humanos que han contado con el apoyo de un robusto despliegue de medios mecánicos, entre los que se encontraban baldeadoras, barredoras, CRC y equipos de diseño específico para eventos con gran cantidad de residuos como dispositivos empujadores de residuos y contenedor acoplable a CRC. En total se han empleado más de 130 jornadas de medios mecánicos.
Experiencia y eficiencia en el servicio
La amplia trayectoria y experiencia acreditada de Urbaser como empresa adjudicataria del contrato del SELUR, labor que viene realizando de forma ininterrumpida en Madrid desde el año 2001, es clave para que la capital recupere la normalidad en apenas cinco horas de servicio aproximadamente tras la celebración de esta festividad. El operativo abarca desde la limpieza de viales y paseos principales hasta el posterior baldeo de las zonas para asegurar un acabado óptimo.
El reto logístico del 15 de mayo
Debido a la naturaleza multitudinaria del evento, se requiere una estrecha coordinación con la Policía para controlar los tiempos de actuación en cada emplazamiento. El inicio de las labores de limpieza está condicionado por el tiempo de desalojo de cada zona.
El momento de mayor exigencia se produce el 15 de mayo, día de máxima afluencia en la Pradera con picos de entre 50.000 y 150.000 visitantes. La presencia de cientos de personas desde tempranas horas para acudir a la Fuente de San Isidro o asistir a la misa requiere que la limpieza se ejecute de forma mucho más rápida y que se establezca un mantenimiento constante durante todo el día.
