El Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC ha organizado el I Encuentro Internacional de Pacientes Supervivientes de Cáncer, una jornada que ha reunido en el Hospital Universitario HM Sanchinarro a pacientes, asociaciones, profesionales sanitarios y expertos nacionales e internacionales para analizar los principales retos que afrontan las personas que han superado un cáncer y reflexionar sobre cómo deben evolucionar los modelos asistenciales para dar respuesta a sus necesidades.
Impulsado por el Dr. Antonio Cubillo, director de HM CIOCC, y la Dra. Carlota Santolaya, coordinadora de la Unidad Integral de Atención al Superviviente Oncológico (UNIASO), el encuentro nace con el objetivo de dar visibilidad a una realidad cada vez más frecuente como consecuencia de los avances en diagnóstico precoz y tratamientos oncológicos: el creciente número de pacientes que superan la enfermedad, pero continúan conviviendo con secuelas físicas, emocionales, cognitivas o sociales que condicionan su calidad de vida.
La apertura institucional de la jornada ha corrido a cargo del Dr. Jesús Peláez, director territorial de HM Hospitales en Madrid. Durante su intervención, ha puesto el foco en la puesta en marcha de esta Unidad Integral de Atención al Superviviente Oncológico, la primera en España dedicada exclusivamente al seguimiento integral de pacientes que han superado un cáncer.
la primera en España, algo que, para él, “refleja el modelo asistencial de HM Hospitales, basado en la integración de la actividad clínica multidisciplinar, la investigación y el acompañamiento a los pacientes a lo largo de toda su vida”. Asimismo, ha subrayado que esta iniciativa encaja plenamente con la apuesta del Grupo por una atención integral capaz de dar respuesta a las nuevas necesidades derivadas del aumento de la supervivencia oncológica.
Seguidamente, los organizadores han destacado la importancia de incorporar la supervivencia oncológica a la agenda sanitaria y avanzar hacia una visión más integral del paciente. “Durante décadas, el éxito en oncología se medía en supervivencia. Hoy tenemos que empezar a medirlo también en calidad de vida”, ha señalado la Dra. Carlota Santolaya.
Por su parte, el Dr. Antonio Cubillo ha recordado que “curar la enfermedad es un objetivo primario; garantizar la calidad de vida después de ella también lo es”, y ha destacado la necesidad de que los sistemas sanitarios evolucionen para dar respuesta a una población de supervivientes cada vez más numerosa y con necesidades específicas.
Un reto creciente para la oncología
La primera mesa redonda de este encuentro ha abordado los principales desafíos a los que se enfrentan actualmente los supervivientes oncológicos. Moderada por la Dra. Helena Huertas, ha contado con la participación del Dr. David Gutiérrez Abad, miembro del Grupo de Trabajo de Supervivientes de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), y de Raquel Aperador, responsable del área de Atención Social de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Madrid.
Actualmente, los supervivientes de cáncer representan ya en torno al 5% de la población europea. Sin embargo, para muchos pacientes el final del tratamiento no supone el final del proceso asistencial, sino el inicio de una nueva etapa marcada por secuelas persistentes, alteraciones hormonales, problemas de salud sexual, ansiedad, fatiga crónica o dificultades para recuperar su vida personal, familiar y profesional.
Durante el debate, los expertos han señalado que uno de los principales retos sigue siendo evitar que los pacientes se enfrenten a esta nueva etapa sin una referencia clara sobre dónde acudir o cómo gestionar las secuelas derivadas de la enfermedad y sus tratamientos. En este sentido, han defendido la necesidad de desarrollar consultas específicas para supervivientes que permitan ofrecer una atención personalizada y adaptada a las necesidades concretas de cada paciente y cada patología.
Asimismo, se ha puesto de manifiesto que la supervivencia oncológica no puede abordarse únicamente desde el seguimiento clínico de la enfermedad. Los participantes han destacado la importancia de atender también aspectos como la fatiga persistente, el miedo a la recaída, los problemas cognitivos, la reincorporación laboral, la reorganización familiar o el impacto económico que pueden aparecer tras finalizar los tratamientos.
Los ponentes han coincidido además en que el modelo ideal de atención pasa por una mayor coordinación entre profesionales sanitarios, recursos hospitalarios y entidades sociales, situando a la persona en el centro del proceso asistencial. “Tratamos personas, con nombre y apellidos”, han señalado , defendiendo una atención integral que permita acompañar al paciente más allá de la curación”.
La importancia del acompañamiento y la atención personalizada
La segunda mesa redonda ha dado voz a los pacientes a través de testimonios en primera persona y ha sido moderada por la Dra. Rosana Cajal, oncóloga médica del Hospital Universitario HM Sanchinarro.
Los participantes han coincidido en señalar que muchas de las secuelas asociadas al cáncer y sus tratamientos continúan siendo poco conocidas incluso entre quienes las padecen. Problemas de memoria y concentración, dolores articulares, fatiga persistente, ansiedad ante las revisiones médicas o alteraciones hormonales han sido algunas de las consecuencias compartidas por los pacientes, que han descrito esta etapa como un proceso en el que a menudo carecen de información y orientación específica.
Sus testimonios han puesto n especialmente en valor la necesidad de contar con una hoja de ruta personalizada tras finalizar los tratamientos. Los pacientes han destacado la importancia de sentirse escuchados, acompañados y comprendidos por profesionales capaces de abordar las secuelas de forma global, en definitiva, verse mutuamente como personas durante este proceso. Además, han reivindicado la necesidad de disponer de espacios donde poder resolver dudas que pueden surgir fuera de las consultas convencionales.
Durante el coloquio también se ha puesto en valor el papel de las acciones relacionadas con el ejercicio físico, la nutrición y el apoyo entre iguales. Los participantes han explicado cómo programas específicos para supervivientes y grupos de pacientes contribuyen a mejorar tanto el bienestar físico como emocional, al tiempo que ayudan a generar redes de apoyo fundamentales para afrontar esta nueva etapa.
Tras las mesas de debate, la Dra. Carlota Santolaya ha presentado el modelo de atención desarrollado por la Unidad Integral de Atención al Superviviente Oncológico (UNIASO), puesta en marcha por HM CIOCC en febrero de 2026.
Actualmente operativa en los hospitales universitarios HM Sanchinarro, HM Montepríncipe, HM Puerta del Sur y HM Madrid, esta Unidad reúne bajo un mismo modelo asistencial a oncólogos médicos, psicólogos clínicos, rehabilitadores, fisioterapeutas, nutricionistas, endocrinólogos, ginecólogos, urólogos especializados en salud sexual y especialistas en dolor, entre otros profesionales.
Durante su intervención, la Dra. Santolaya ha recordado que “superar el cáncer es solo el principio de la recuperación” y ha explicado que, aunque tradicionalmente la atención sanitaria se ha centrado en la detección de recaídas, existe una necesidad creciente de abordar las consecuencias físicas, emocionales y sociales que pueden persistir durante años tras finalizar los tratamientos.
Según ha expuesto la doctora, cuatro de cada diez pacientes presentan alteraciones cognitivas dos años después del tratamiento, un tercio de las pacientes con cáncer de mama continúa sufriendo fatiga persistente y alrededor de un 20% desarrolla síntomas de ansiedad o depresión. “Vivir después del cáncer también tiene retos físicos, emocionales y sociales que requieren una atención específica y coordinada”, ha señalado.
En este contexto, ha explicado que la UNIASO nace para cubrir un vacío asistencial existente hasta ahora, ofreciendo programas específicos de ejercicio físico, nutrición, apoyo psicológico, rehabilitación y salud sexual, entre otros recursos orientados a mejorar la calidad de vida de los supervivientes. Asimismo, ha destacado la vocación de crecimiento del proyecto, pues el objetivo es extender progresivamente este modelo al conjunto de hospitales del Grupo y consolidar una plataforma de conocimiento especializada en supervivencia oncológica.
La experiencia internacional marca el camino
La dimensión internacional del encuentro ha estado representada por la Dra. Maria Alice Franzoi, investigadora del Cancer Survivorship Group del Institut Gustave Roussy de París, uno de los centros de referencia mundial en supervivencia oncológica.
Durante su intervención la especialista ha compartido algunas de las principales tendencias que marcarán la evolución de la atención al superviviente en los próximos años, así como los avances que ya se están desarrollando en distintos países europeos para integrar la calidad de vida como un objetivo prioritario dentro de la atención oncológica.
La Dra. Franzoi ha advertido sobre el modelo tradicional de seguimiento de los supervivientes, un modelo cada vez más difícil de sostener ante el aumento constante del número de pacientes y la presión asistencial que soportan los sistemas sanitarios. En este contexto, ha defendido la necesidad de evolucionar desde una atención centrada exclusivamente en la detección de recaídas hacia modelos más proactivos, personalizados y multidisciplinares capaces de anticipar riesgos y abordar de forma precoz secuelas como la fatiga crónica, el deterioro cognitivo o el impacto emocional derivado de la enfermedad.
La especialista ha presentado la experiencia desarrollada por el Institut Gustave Roussy, basada en herramientas predictivas, aplicaciones digitales de salud y circuitos asistenciales diseñados junto a los pacientes, con el objetivo de adaptar el seguimiento a las necesidades individuales de cada superviviente.
Recursos, apoyo social y colaboración internacional
La última parte de la jornada ha estado dedicada a analizar los recursos disponibles para acompañar a los supervivientes de cáncer en ámbitos como la reincorporación laboral, el bienestar emocional o la adaptación a los cambios personales y familiares que pueden persistir tras la enfermedad.
Durante los talleres, profesionales de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) han incidido en la necesidad de situar a la persona en el centro de la atención y ofrecer respuestas coordinadas a retos como las secuelas invisibles que dificultan el regreso al trabajo, la reorganización de la vida familiar o la gestión emocional durante la etapa de supervivencia. Asimismo, se ha destacado la importancia de reforzar el acompañamiento psicológico y facilitar herramientas que permitan a los pacientes recuperar progresivamente su autonomía y calidad de vida.
Por su parte, representantes de asociaciones europeas de pacientes han puesto de relieve la necesidad de avanzar hacia modelos asistenciales más integrados, que garanticen una transición fluida entre el hospital, la atención primaria y los recursos comunitarios. Entre las principales conclusiones, se ha recordado la importancia de desarrollar itinerarios asistenciales coordinados que eviten que los pacientes se sientan desatendidos tras finalizar los tratamientos, así como reforzar el papel de la enfermería, la atención primaria y las redes de apoyo comunitarias en el seguimiento a largo plazo de los supervivientes.
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