DIRCOM CASTILLA Y LEÓN Y LÑA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE FUNDACIONES ORGANIZARON UNA JORNADA DE REFLEXIÓN

Fernando Polo: el reto de la IA ya no es tecnológico, sino organizativo

LA PRESIDENTA DE DIRCOM CASTILLA Y LEÓN DESTACÓ EL PAPEL DE LOS PROFESIONALES DE LA COMUNICACIÓN PARA LIDERAR UNA ADOPCIÓN RESPONSABLE Y ESTRATÉGICA DE LA IA

Dircom Castilla y León, en colaboración con la Asociación Española de Fundaciones (AEF), ha celebrado en el Edificio Nexo de Fundación Caja de Burgos una jornada dedicada a analizar el impacto de la inteligencia artificial en las organizaciones y los desafíos que plantea para la comunicación, la reputación y la gestión del talento.

El encuentro reunió a profesionales de la comunicación, directivos y representantes del ámbito fundacional para reflexionar sobre cómo esta tecnología está transformando los modelos organizativos y la relación de las entidades con sus grupos de interés.

La presidenta de Dircom Castilla y León, Ana Carretero, fue la encargada de inaugurar la jornada, donde destacó el papel que deben desempeñar los profesionales de la comunicación en un contexto marcado por la acelerada evolución tecnológica.

“Los profesionales de la comunicación tenemos la responsabilidad de comprender el alcance de la inteligencia artificial y de ayudar a nuestras organizaciones a integrarla con criterio, ética y visión estratégica. Estamos ante un cambio profundo que afecta a la reputación, a la gestión del conocimiento y a la manera en que construimos confianza con nuestros públicos”, afirmó.

Carretero subrayó además la importancia de generar espacios de encuentro y aprendizaje compartido para acompañar a las organizaciones en este proceso de transformación.

“La inteligencia artificial no es únicamente una cuestión tecnológica. Es un desafío organizativo, cultural y también comunicativo. Por eso es fundamental promover encuentros como este, que permiten compartir experiencias, identificar oportunidades y anticipar los cambios que ya están redefiniendo nuestro entorno profesional”, señaló.

Retos de la inteligencia artificial

La ponencia central de la jornada corrió a cargo de Fernando Polo, experto en inteligencia artificial y transformación digital, quien analizó el estado actual de adopción de esta tecnología y los principales retos que afrontan las organizaciones para convertir las pruebas piloto en resultados tangibles y sostenibles.

En este sentido, Polo destacó que el verdadero desafío ya no reside en las capacidades de los modelos de inteligencia artificial, sino en la capacidad de las organizaciones para adaptarse a los cambios que exige su implantación.

El factor limitante no es la tecnología, es la organización. La mayoría de las empresas ya han desarrollado casos de uso con retornos demostrados, pero muy pocas ven los retornos agregados. El cuello de botella no está en el modelo: está en cómo la organización absorbe el cambio”, explicó.

Durante su intervención, el especialista también abordó el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y la gestión del talento. Frente a las estrategias centradas exclusivamente en la reducción de costes, defendió la necesidad de impulsar modelos organizativos capaces de aprovechar el potencial de las personas junto al de la tecnología.

“Las empresas que tratan la IA como excusa para despedir empleados descubrirán, antes de lo que imaginan, que han vaciado también su futuro. El futuro no lo decide la capacidad técnica de los modelos, sino la inteligencia con la que diseñamos los incentivos y las organizaciones que deben absorber el impacto”, afirmó.

La nueva “era agéntica”

Otro de los temas analizados fue la llegada de la denominada “era agéntica”, una nueva etapa en la evolución de la inteligencia artificial marcada por sistemas capaces de recordar información, planificar tareas y actuar sobre diferentes entornos de forma autónoma. No obstante, Polo advirtió de que muchas organizaciones aún se encuentran en fases muy iniciales de madurez tecnológica.

“Hemos entrado en la era de la IA agéntica, el cuarto estadio de esta tecnología, pero muchas organizaciones siguen operando en fases muy anteriores. La brecha no es de herramientas, sino de madurez: llamamos ‘agente’ a casi cualquier cosa con una caja de texto y un logo robótico, mientras un agente de verdad necesita memoria, planificación, capacidad de actuar sobre sistemas reales y la gobernanza para hacerlo con seguridad”, señaló.

La transformación de la reputación corporativa en un entorno cada vez más mediado por sistemas de inteligencia artificial fue otro de los asuntos destacados de la jornada. Según explicó Polo, las respuestas generadas por los modelos de IA están modificando la forma en que las personas buscan información y toman decisiones, dando lugar a un nuevo concepto: la reputación algorítmica.

La forma en que la gente busca y decide está cambiando de raíz: cuando alguien pregunta a una IA qué proveedor es más fiable, la reputación editorial se convierte en reputación algorítmica. Las organizaciones que no midan cómo los modelos las representan se quedarán ciegas ante su propia imagen. Por eso entra en juego una nueva disciplina, medir la presencia en los motores de IA, igual que en su día aprendimos a medir el posicionamiento en buscadores”, indicó.

La jornada permitió a los asistentes conocer tendencias emergentes, compartir experiencias y profundizar en las implicaciones estratégicas que la inteligencia artificial tendrá para las organizaciones durante los próximos años.

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