Ceuta pide ayuda y Sánchez responde desde la piscina

Nuevo episodio de Barrio Sauna y nueva emergencia en el teléfono de Pedro Sánchez. Esta vez llaman desde Ceuta.

Al otro lado de la línea está la Policía Nacional, que pide ayuda ante una situación que lleva semanas poniendo al límite a los cuerpos de seguridad. Sánchez escucha. O más o menos. Video vía Tik Tok: @froilanespana

Porque en la sátira difundida en redes, el presidente atiende la llamada desde la piscina del Palacio de La Mareta, en Lanzarote.

—Presidente, necesitamos ayuda.

La respuesta institucional no puede ser más breve:

—Estoy de vacaciones.

Y cuelga. Adiós.

Para emergencias, vuelva a llamar en septiembre

El vídeo lleva al absurdo una de las imágenes que más han perseguido políticamente al presidente durante la crisis de Ceuta: mientras la situación empeoraba, Sánchez se encontraba disfrutando de su periodo de descanso en Lanzarote. El jefe del Ejecutivo comenzó oficialmente sus vacaciones en La Mareta el 1 de agosto, apenas dos días después de la entrada masiva registrada en Ceuta.

En Barrio Sauna, eso basta para imaginar cómo funcionaría la centralita presidencial:

—Policía Nacional, línea uno.

—Guardia Civil, línea dos.

—Sanidad, esperando.

—Ceuta entera, en espera.

Y Sánchez:

—Que dejen recado.

Mientras tanto, la Policía sí seguía trabajando

Fuera del vídeo, la situación de los agentes ha sido bastante menos divertida.

Sindicatos policiales como Jupol y CSIF denunciaron que las plantillas estaban trabajando “al límite”, con una enorme presión operativa, falta de efectivos y alojamientos deficientes para muchos de los policías desplazados.

Llegaron a denunciar estancias con hasta ocho literas, sin aire acondicionado, mientras la sala del 091 soportaba alrededor de 200 llamadas diarias.

A finales de agosto, además, policías, guardias civiles, militares, sanitarios, bomberos y otros servicios esenciales salieron a la calle para reclamar más recursos ante una situación excepcional que llevaba ya más de un mes.

Por eso el chiste funciona. Unos llaman porque necesitan refuerzos. Otros trabajan con jornadas y condiciones cada vez más complicadas. Y, en el universo de Barrio Sauna, Moncloa responde con ruido de piscina de fondo.

Su Saunidad no está disponible

La parodia, evidentemente, no reproduce una conversación real entre Sánchez y la Policía Nacional.

Pero exagera una crítica política que ha acompañado al presidente durante buena parte de agosto: la distancia entre la gravedad de lo que ocurría en Ceuta y la imagen de un jefe del Ejecutivo de vacaciones mientras sus servicios públicos reclamaban ayuda.

Porque las crisis nunca respetan el calendario. Ni preguntan si agosto viene bien.

Pero en Barrio Sauna existe un protocolo bastante más sencillo: Si Ceuta llama, diga que el presidente no está disponible.

Si insiste, recuerde que está de vacaciones. Y si todavía sigue esperando…

adiós.

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