La indignación de un grupo de vecinos de Valencia ha llegado a TikTok a través de un vídeo en el que exigen la dimisión de la delegada del Gobierno y de la alcaldesa de la ciudad tras una polémica relacionada con una mascletà y una procesión. Los asistentes denuncian que ambas autoridades les han dejado desamparados, cuestionan la gestión de la limpieza de la plaza y protestan por la instalación de vallas que, según aseguran, dificultan el paso de los ciudadanos. Entre los reproches destaca una frase especialmente llamativa: “17 alérgicos al jabón han podido con el resto de la gente”, una expresión con la que los manifestantes ironizan sobre lo sucedido. También lamentan que la procesión fuera acortada y reivindican el uso del espacio público con un mensaje contundente: “La calle es de todos”.
El vídeo refleja cómo las celebraciones populares y religiosas pueden convertirse en escenarios de confrontación política y encontrar una segunda vida en las redes sociales. Los manifestantes acusan a las dos responsables institucionales de actuar de forma coordinada en su contra y cuestionan su capacidad para defender los intereses ciudadanos, reclamando públicamente sus dimisiones. Más allá de unas acusaciones que el vídeo no permite verificar por sí solo, la grabación muestra el protagonismo que adquieren los testimonios ciudadanos en TikTok, donde una protesta local puede ampliar su alcance y alimentar debates sobre la gestión municipal, la convivencia y el uso de los espacios públicos. La mascletà deja así de ser únicamente una celebración para convertirse también en escenario de reivindicación y disputa política digital.
