Con la llegada del otoño, los espacios naturales de España experimentan una transformación cromática única que atrae a miles de viajeros en busca de escapadas de fin de semana. La combinación de temperaturas agradables, precios más competitivos y una menor masificación turística convierte a esta estación en el momento ideal para el turismo de naturaleza y las estancias rurales.
Hayedos e itinerarios boscosos imprescindibles
Entre las masas forestales más destacadas para la práctica del senderismo figura la Selva de Irati (Navarra), reconocida como el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado del mundo. Asimismo, cobran protagonismo el Faedo de Ciñera (León) —un hayedo centenario declarado el Bosque mejor cuidado de España— y el Hayedo de Tejera Negra en la Sierra de Ayllón (Guadalajara), catalogado como Patrimonio de la Humanidad.
Castañares majestuosos y rutas doradas
España cuenta con 1,1 millones de hectáreas con presencia de castaños, siendo la especie principal en 227.000 hectáreas forestales. Durante estos meses, destacan enclaves singulares como:
- El Castañar de El Tiemblo (Ávila): famoso por albergar a “El Abuelo”, un ejemplar centenario con más de 600 años de antigüedad.
- El Valle del Genal (Málaga): alberga unas 3.500 hectáreas de castañares que conforman el denominado “Bosque de Cobre” en la Serranía de Ronda.
- La Serra do Courel (Lugo): con más de 3.000 hectáreas de superficie de castaños, donde a finales de octubre y principios de noviembre se celebra la Fiesta de la Castaña.
Micología, fauna silvestre y turismo rural con encanto
La oferta turística otoñal se complementa con talleres micológicos y recogida regulada de setas, así como con espectáculos naturales de la fauna ibérica, como la berrea del ciervo en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas (Jaén) o en la Sierra de Andújar. Por su parte, comarcas como los Pueblos Negros de Guadalajara (Campillejo, Campillo de Ranas, Valverde de los Arroyos), caracterizados por su arquitectura en pizarra, brindan el marco perfecto para alojarse en casas rurales con chimenea y gastronomía local de temporada.
