España continúa sin una marca fuerte

Un proyecto cargado de buenas intenciones nació en 2003 bajo el auspicio de instituciones como el ICEX, DIRCOM, El Instituto Juan Sebastián El Cano y el Foro de las Marcas Renombradas Españolas: se trataba del Proyecto Marca España, con el que se pretendía dotar a nuestro país de una identidad nacional de la que históricamente ha adolecido. Dos años después, aún podemos ver cómo las comunidades autónomas se presentan ante el resto del mundo de manera independiente, lo que es un claro síntoma de que el proyecto ha fracasado.

 

La presentación oficial en sociedad de la Marca España en Expo Aichi fue un mero espejismo: a día de hoy, cada comunidad autónoma sigue haciendo la guerra su cuenta, sufragando los gastos de promoción de sus presupuestos, y de paso dando una agen de desunión que en nada contribuye a quitarnos el sanbenito de ‘España, Sol, Playa, Toros y Paella’, que lleva persiguiéndonos treinta años.

 

El ejemplo más plausible lo podemos encontrar en la World Travel Market londinense, considerada muchos como la feria de turismo más tante del mundo. En ella podemos ver como andaluces, con 800.000 euros, y canarios, con 400.000, destinan una cuantiosa inversión a captar la atención de uno de sus principales mercados de turistas, para lo cual realzan sus cualidades específicas como si nada tuvieran que ver entre sí.

 

Los alemanes son sinóno de eficiencia, los italianos de estilo, los franceses son respetados su gastronomía… ¿y los españoles?

 

Desde estas líneas no se niega que cada comunidad deba potenciar sus virtudes, sino que la promoción de éstas debe estar refrendada una marca fuerte en el que puedan identificarse atributos comunes a cada parte del territorio nacional, y que coordinara las acciones de Relaciones Públicas y Publicidad en este tipo de eventos.

 

Ése debería ser el papel de la Marca España, que desde su presentación en 2003 poco ha hecho al respecto… y poco parece que hará…

 

Salir de la versión móvil