Tras la renuncia de E.ON a la OPA, Caja Madrid se encuentra liberada de sus obligaciones y comienza una nueva estrategia, aunque CC.OO. de Madrid considera que Caja Madrid se tiene que mantener en el accionariado de Endesa, tal y como defendieron los consejeros del sindicato ante Consejo de Administración de la caja de ahorros, el pasado 26 de marzo, donde se tomó la decisión de vender las acciones a E.ON.
Tras la renuncia de E.ON a la OPA, Caja Madrid se encuentra liberada de sus obligaciones y comienza una nueva estrategia, aunque CC.OO. de Madrid considera que Caja Madrid se tiene que mantener en el accionariado de Endesa, tal y como defendieron los consejeros del sindicato ante Consejo de Administración de la caja de ahorros, el pasado 26 de marzo, donde se tomó la decisión de vender las acciones a E.ON.
La entidad de ahorro que preside Miguel Blesa había firmado un acuerdo con la alemana E.ON para apoyarla en su proyecto económico, pues como informaban fuentes de CC.OO ‘sólo hay que recordar que en los últos siete años, Endesa ha retado a Caja Madrid unos dividendos cercanos a los 800 millones de euros’
El consejo de la entidad estudiará detenidamente la nueva oferta que han anunciado que presentarán Enel y Acciona. Los consejeros competentes han asegurado que ellos serán los últos en tomar una decisión y que la tomarán sin ninguna prisa, siempre será basándose en los intereses económicos de Caja Madrid.
Pero el sindicato entiende que Caja Madrid debe permanecer en empresas de carácter estratégico, como Endesa, ‘para contribuir a su futuro y estabilidad’, además de la rentabilidad económica que este acuerdo supone para la caja.
Por su parte, Rafael Sancas aseguró que el Gobierno de Esperanza Aguirre y el Partido Popular ‘manipularon el consejo de Administración de Caja Madrid para forzar un pacto con la empresa alemana E.ON en contra de los intereses de España y de la Comunidad de Madrid’.
El consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, respondió que sería positivo que Caja Madrid ofreciera un pacto a Acciona para que la empresa eléctrica Endesa siga siendo española y acusó a Zapatero de este ‘desaguisado’.
Pero en su contra, el tavoz de CC.OO. de Madrid, Francisco Naranjo, auguraba que ‘el papel de las entidades financieras, y de Caja Madrid en concreto, debe ser, junto a otras líneas de negocio de carácter puramente financiero, el de contribuir al desarrollo económico y productivo, y hacerlo garantizando su propia rentabilidad. Es ello que resulta doblemente negativa la decisión adoptada el pasado 26 de marzo’.
Sin embargo, Sancas se mostró optista que ‘el resultado final de esta peripecia va a ser una empresa energética con una posición nacional tante, y un incremento de la competencia en el marco empresarial energético español’. Desde luego, concluyó, ‘Caja Madrid ha quedado en una posición muy desprestigiada y el Gobierno de Aguirre tiene que ofrecer alguna explicación y responsabilidades al respecto’.