La famosa ‘cruz roja sobre fondo blanco’ que, desde hace más de un siglo, ha permitido identificar los kits y envases de preros auxilios, se ha convertido en motivo de disputa entre los laboratorios Johnson&Johnson y la Cruz Roja de Estados Unidos. El gigante farmacéutico, que comparte el emblema con la organización humanitaria desde 1903, ha interpuesto una demanda contra ésta para que deje de utilizarlo en aquellos productos que vende al público. Esta disputa podría poner punto y final a un acuerdo que permitió a la ONG crear una de las ágenes corativas más conocidas del mundo.
El punto de inicio de esta historia se remonta al año 1887, fecha en la que Johnson & Johnson patentó como logotipo propio el símbolo característico de una cruz roja sobre fondo blanco. Unos años después, Cruz Roja realizó un acuerdo con la empresa farmacéutica, a través del que podía utilizar esta agen en todas sus acciones caritativas y con objeto no lucrativo.
Durante más de un siglo, el acuerdo entre ambas entidades había funcionado sin problema alguno, hasta que la Cruz Roja de Estados Unidos decidió utilizar el ‘logotipo compartido’ en productos que vende al público, como cepillos de dientes, kits de preros auxilios, corta uñas y pañales para bebés, entre otros. De esta manera, la organización humanitaria vulneraba el acuerdo que tenía con la empresa farmacéutica, que también comercializa productos de ese tipo.
Por su parte, Cruz Roja Estados Unidos señaló en un comunicado que ‘todo el dinero que recibe de las ventas de estos productos a los consumidores es reinvertida en sus programas y servicios humanitarios’. Sin embargo, esto no ha servido para acallar a la otra parte del logotipo de la disputa, que ha demandado a la organización, exigiéndole no utilizar más el símbolo en los productos vendidos al público, entregarle todas sus existencias para que sean destruidas, restituirle todas las sumas percibidas estas actividades, y pagarle la multa que ponga la ley.
De esta manera, y si así lo ordenan las autoridades judiciales, la ONG se vería obligada a elinar la agen corativa que actualmente identifica los productos que vende desde 1903, y que han permitido a la organización generar una parte más o menos tante de sus ingresos. Unos ingresos que, según señala el propio tavoz de Cruz Roja Estados Unidos, aumentó tras los atentados del 11S, ya que la organización se centró más, desde esta fecha, en la preparación de productos para desastres.
Probablemente haya sido este incremento de ingresos el que haya disparado la ira del laboratorio farmacéutico que, más que el uso de la agen compartida, en sí. Una agen que, aunque pese a J&J, se ha convertido en el emblema excelencia de la ONG que, si finalmente es obligada a retirar el logotipo de sus productos comerciales, podría plantearse un cambio de agen corativa. Un hecho que, si no es gustosamente aceptado la ONG, podría romper con el acuerdo entre ambas entidades.
¿Será este el fin de uno de los logotipos más conocidos del mundo?
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