Los españoles están convencidos de que habrá una reforma de la Seguridad Social en los próxos años, con un aumento en el número de años de laborales y la reducción de prestaciones de las pensiones públicas, según el avance de resultados del IV Estudio Internacional de Jubilación del Grupo AXA. Otro dato relevante señala que en 2007 se ha reducido el número de personas en activo que ahorran para su jubilación, al pasar de un 39% en 2006 al 30% actual.
Las cifras contrastan, además, con la media de la encuesta (en la que participan países de la UE, EEUU, Canadá, China o Japón) que alcanza el 54% y también con el hecho de que más de la mitad de la población activa y jubilada cree que los ingresos después dejar de trabajar son/serán insuficientes aunque confían en mantener su calidad de vida.
Entre las fórmulas de ahorro, los españoles demuestran una clara aversión al riesgo y la búsqueda de seguridad es más intensa en los ya jubilados. El estudio desvela que el 78% de los trabajadores y el 81% de los jubilados opta una rentabilidad mína pero sin riesgos financieros frente a otra que sea alta pero arriesgada, centajes que se sitúan enca del 71% y 70% de la media de la encuesta.
Respecto a los ingresos durante la jubilación, seis de cada diez entrevistados afirma que son (en el caso de los jubilados) o serán (en trabajadores) inferiores a su últo sueldo, aunque el dinero que se dedica al ahorro es de 196 euros al mes, 12 euros menos de lo que se ahorraba en 2004 y enca de lo que lo hicieron los mayores. Los jubilados afirman, en 2007, que dedicaban a la jubilación un ahorro mensual de 115 euros, menos de la mitad de lo que dedicaban hace cuatro años (303 euros).
Las razones que llevan a los trabajadores y llevaron a los jubilados a comenzar a ahorrar para sus años de madurez son diferentes, ya que en los preros pesa el asesoramiento de los profesionales o el tratamiento fiscal, mientras para las personas que ya no trabajan influyeron más los aspectos vinculados a fases de la vida, como la edad, el matronio o la enfermedad grave.
La falta de previsión en este aspecto es la tónica ya que el informe, cuyos resultados completos se darán a conocer el próxo mes de enero, indica que los trabajadores españoles se empiezan a preocupar de ahorrar para la jubilación cuando se acercan a la cincuentena, es decir, se preparan poco y tarde.
El Estado es para el 94% de los españoles (en activo o retirados) el responsable de suministrar los ingresos de jubilación, una creencia que es aún más intensa entre las mujeres trabajadoras (97%). El papel de la empresa y del propio individuo sigue siendo secundario y menos de la mitad de los trabajadores cree que su empresa o él tienen que asumir los gastos durante el retiro en contraposición al 80% y 70% respectivamente de la encuesta internacional.
Por últo, el 80% de los españoles opinan que todos los países de la Unión Europea deberían compartir el mismo sistema de pensiones. Esta opinión aumenta especialmente entre los trabajadores de 55 o más años (92%) y disminuye entre los que tienen hijos (72%).
