El segundo debate, seguido por 11,7 millones de personas

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RESULTADO FINAL: 11.756.000 espectadores vieron el segundo cara a cara Zapatero y Rajoy entre todas las cadenas, de las 22:00 a las 23:57 horas. La Prera registró 6,9 millones de seguidores, un 32,6% de cuota, mientras que Cuatro logró un 10,7% y La Sexta un 5,3%. El dato es inferior al prer cara a cara del lunes pasado y contradice la tendencia de hace quince años en que el segundo debate logró al menos un millón más de seguidores que su prera edición. ¿Los españoles se cansaron de los monotemáticos debates? Los cara a cara de 1993 los únicos que se habían hecho hasta ahora en España fueron seguidos   9.625.000 espectadores (el 24 de mayo, en Antena 3) el prero y 10.526.000, el segundo (31 de mayo en Telecinco). Estos 11.756.000 espectadores se tradujeron en un 55,2% de audiencia total. Alrededor de 21.700.000 españoles (800.000 menos que en el prero) contactaron en algún momento con el debate celebrado en el Palacio de Congresos de Madrid. El minuto más visto del debate se produjo a las 22:55 horas, con 13,964,000 espectadores y el 63,4% de cuota, momento en el que se hablaba sobre terrorismo. De este total, 6,9 millones lo siguieron en La Prera (32,6%), 2,2 millones en Cuatro con un 10,7% de share y 1,1 millones en la Sexta con un 5,3%.

Las autonómicas que decidieron contactar con la señal de la Academia ataron otros 1.133.000 espectadores más al cómputo global, ya que Telemadrid fidelizó a 488.000 individuos, Canal Sur a 286.000, Televisión de Galicia a 95.000, Televisión de Asturias a 38.000, Canal 9 a 129.000, TV Canaria a 27.000, IB3 Televisió a 9.000, 7R Murcia a 4.000, Canal Extremadura a 7.000 y Castilla La Mancha TV a 50.000. La audiencia pudo seguir también el debate en numerosas televisiones locales así como en varias cadenas TDT, en emisoras de radio e intet.

Si se compara con su antecesor, evidentemente existió un agotamiento que se tradujo en 1,3 millones de espectadores menos. En teoría, estábamos ante una revancha que era esperada con expectación, pero que finalmente ahuyentó espectadores. La diferencia con los debates de 1993 nuevamente fueron tantes, ya que el segundo encuentro entre Rajoy y González en Telecinco ganó un millón de seguidores. ¿Qué pasó? Es muy probable que los ciudadanos se aburrieran de unos encuentros en que se ofrecieron pocas cosas nuevas.

Y es que la esperada revancha comenzaba como terminó el prer debate: Rajoy al ataque y Zapatero intentando defender su gestión. Nada nuevo bajo el sol y muchas frases y datos que nos sonaban demasiado familiares. Los dos candidatos apostaron repetir guión y contarnos hasta la saciedad lo malo que era el adversario. Es verdad que Zapatero comenzó con más propuestas, pero al poco de empezar cayó nuevamente en la lógica de la descalificación del contrario, recurriendo al pasado y a la gestión de Rajoy como ministro de Aznar.

Y Rajoy. Lo mismo de lo mismo. Repitió incluso los mismos ejemplos y su intervención en Economía nuevamente estuvo adornada el precio de los huevos, la leche y cifras del paro. Zapatero, esta vez más original, le rebatió con datos de otros productos básicos como la patata, que si había bajado. Todo ello adornado con la credibilidad de su ‘Libro Blanco', que al parecer sotaba todas las cifras que ató en el debate. Un Libro Blanco que responde claramente a El País, que acusó a los dos candidatos de retocar los datos que nos contaron en el prer debate.

Y hasta aquí puedo contar: luego vino la inmigración, las políticas sociales, el terrorismo, un Rajoy más agresivo todavía, Zapatero que intentaba destacar propuestas (muchas de ellas incumplidas durante su legislatura), pero que al final cedió al cruce de declaraciones y volvió sobre la guerra de Irak y la trama del 11 de marzo. Rajoy, como no podía ser de otra manera, entró al trapo y  argumentó una resolución de Naciones Unidas en que Zapatero apoyaba la guerra de Irak. Y de ahí hasta las despedidas, en que Rajoy intentó resumir los logros y retos, incluso reconiciendo errores y Rajoy recordó los errores del contrario, intentó resumir sus propuestas y utilizó el mismo ejemplo de la niña española que le gustaría criar.

Un últo apunte para la prera pregunta de Rajoy de la pasada legislatura, un buen ejemplo de la escasa calidad del debate. Zapatero insistió en que Rajoy nunca habló de Economía (uno de los caballos de batalla del PP), incluso citó la prera pregunta del líder popular. A la vuelta del intermedio, Rajoy quiso precisar y recordó que en esa preguntá sí que habló de Economía, ante la negativa de ZP. Al final la pregunta no era de Economía, pero en la réplica sí que mencionó detalles económicos. Ni para uno, ni para otro. Un detalles que ha sido lo más destacado los políticos esta mañana. Sin comentarios.

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