Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo… eso dice el refrán, como también decían aquellos que pensaban que ‘euskadi ta askatasuna', dejaría de matar. Han pasado 40 años y hoy en España sigue sin haber libertad. Libertad sin ira, libertad. La libertad de prensa no existe. Los medios se empeñan en vender la cara oculta de la realidad y procuran un estado que raya con el idealismo de aquellos que no se creen aún cuál es la realidad de esta España nuestra. Medios dirigidos grupos que pertenecen a un equipo o a otro. La independencia la procuran algunos, ya no está Franco ya, y seguos sin hablar con libertad. La rotativa del diario ‘El Correo' vuela los aires, no lamentamos muertes, lamentamos la falta de coherencia de la banda que se resiste, año tras año… y ya van 40.
Eso sí, de la libertad, al libertinaje, existe solamente un trecho que pasa darle un condón a un niño o aconsejarle a una niña cómo tener relaciones sexuales. En eso, si hemos evolucionado. Le diré a Teresa, cómo involuciona un país, a ver si entre las medidas que tienen escondidas, lo encuentra.
En España la vida comenzaría a evolucionar desde el momento en el que pudiésemos vivir en paz y dejásemos al prójo hacer lo que creyese otuno. Un sinóno de libertad fue la de ayer. Comenzó una huelga y algunos pudieron cantar aquello de ‘Tengo un tractor amarillo, de esos que se llevan ahora…Ya lo decía mi madre, hay que tener un tractor, que es la forma más barata, de tener descapotable.' Y hoy, un cuarenta de mayo los camiones salen a la calle a colapsar la vida del ciudadano que no sabe dónde empezar. Comenzó la leche, luego los huevos, más tarde el pollo, y hoy, cuando en la cesta de la compra, todo ha subido algo más de mil pelas, seis euros para los tardíos, aún nos preguntamos qué pasó en este país de charanga y pandereta. Este país que votó hace poco más de dos meses y que ahora se levanta. No es la toma de la Bastilla, es la toma del camión. No tienen nada que perder, son grandes, hacen ruido y pueden pedir que el carburante baje. Son autónomos, son trabajadores, ¿les suena de algo? Y el ciudadano está llenando la nevera, el depósito como si fuésemos a entrar en guerra pero no se crean, es otro día más, otra huelga más, que sumada a la de los agricultores, pescadores, y tractores, nos parecerá hasta normal. Es otro sector, otro más, otro día más.
Cuando las pymes hagan crack, cuando el ladrillo verdaderamente deje de venderse, entonces, Zapatero, ¿a quién le echaremos la culpa? Mariano, ¿sabremos para entonces quiénes son los barones que te acompañarán a ser fin el contrario? Quizás será cuarenta de junio para entonces y a lo mejor la naturaleza dejará de quejarse y el agua dejará de caer. Y de tanto pedirle al cielo que deje la sequía de lado, ahora, pedos que alguna vez venga el calor.
Un fin de semana de pelotas para los que saben qué es ganar y un Nadal que llegará en poco tiempo a ser uno de los grandes tenistas del mundo. Hillary acompañada de Chelsea y de Bill olvidando la figura de Lewinsky, como si de una familia normal americana se tratara, se aproxan a Obama en vista que la ‘party' no fue la esperada. Igualito que aquí. Allí se unen no se insultan. Allí toman medidas, no las aparcan, allí esperan que el progreso siga, no esperan que regrese. Es una toma de conciencia que está llegar, ni cuarenta años atrás ni ahora en el siglo del progreso, de la tele de plasma, del fútbol que acalla a las gentes. Esperaremos a los mundiales, esperaremos a andar una Zaragoza que no se inunde y celebraremos que el agua es vida y aquí, hoy hoy es lo único que nos sobra.
Hoy es 40 de mayo y jarrea, jarrea. Aún no sé qué decir acerca del perrea, perrea, pero evidentemente, quizás en las reuniones que tengan en la Moncloa, en la bodeguilla, hablen de la perra, sin la a. La gorda o la chica. La que escasea en la vida del hombre de a pie. Ese que se levanta sin mucho y se acuesta con nada. Ese que dejó un país para encontrar el maná, ese que estudió una carrera y no puede trabajar, ese que trata de pagar una hipoteca 70 años de su vida laboral, ese que sabe que no cobrará pensión alguna y aquí, no estamos como en el país más rico del mundo. Por mucho que Rubalcaba acalle a las gentes y diga que está todo controlado. Aquí, aunque Mariano crea que sigue en tiempo de elecciones y debata con sus barones, atril en mano, qué se puede hacer en España, lo cierto es que la oposición está fragmentada, el gobierno, devaluado y hace 40 años a lo peor, el españolito medio, un día como hoy, ya tenía planeadas sus vacaciones en el pueblo o en Benidorm… la gente no estaba empeñada hasta las cejas y no teníamos un ipod que nos dijera qué teníamos que hacer después. Cantaba Massiel el ‘La, la, la', y no pensaban ni de broma en Europa que un hombre con peluca pudiera representar a este país con su ‘Chiki Chiki'. Entonces eran tiempos de flamenco y poderío, de trajes de luces de grana y oro, de algo que tenía que ver con la prosperidad.
Si esto es lo que nos espera en este comienzo de verano, que venga Dios y lo vea. ‘Eva María se fue, buscando el sol, en la playa'….ahora podremos decir, que ni sol, ni playa, que nos iremos buscando algo que no existe, algo que nos prometieron, a pata, que la gasolina ya no se podrá pagar, y con el bocata en mano, que para pan, siempre tiene el hombre.
Si pueden ir a la Feria del Libro, métanse en uno de los personajes de cualquiera de los libros que tenemos para elegir, coméntenles a sus autores cómo ven la vida y traten de ser felices en un mundo de ficción. Bájense de su camión, y sigan protestando a pie. O quizás vean cómo llega el anuncio del metro de Gallardón a un lugar en donde se dice, ‘final del trayecto'. A lo mejor, entonces, Zapatero habrá llegado a contarnos sus veinte medidas. Eso si, 15000 niños mueren al día en el mundo y en la FAO en este fin de semana no han llegado a soluciones concretas.
¿Quién tiene la culpa? Será el cuarenta de mayo o el banco Europeo, ¿qué más da? ¿Verdad, José Luis?
Crisis, what crisis? Decía Supertramp hace 40 años, más o menos.
ANA DE LUIS, DIRECTORA ¿QUÉ DICEN?