La compañía sueca se toma en serio el respeto a los derechos de los trabajadores. En su código ético IWAY aboga un salario míno garantizado, el rechazo a los trabajos forzados e infantiles y la no discrinación. Estos requisitos no sólo han de cumplirse en la multinacional, también los proveedores de la misma tienen que seguirlos. De 20 a 25 proveedores al año son rechazados no seguir tales criterios.
Así lo ha expuesto el director de política social y medioambiental del grupo, Thomas Bergmark, durante la presentación de la estrategia de Responsabilidad Social Corativa de la compañía. El código IWAY especifica las pautas a seguir sus empleados y sus proveedores, que son más de 1.350 repartidos en 50 países. Sólo en España hay 20.
El código IWAY defiende entre otras cosas el cumpliento de la legislación nacional, el rechazo a los trabajos forzados e infantiles; evitar la discrinación y no pedir la asociación de sus trabajadores. Además, fija un salario míno garantizado y compensaciones las horas extras realizadas, marca la necesidad de contar con un entorno de trabajo sano y seguro, así como la responsabilidad sobre la gestión de residuos, emisiones y tratamiento de productos químicos. Tampoco deben emplear madera procedente de plantaciones forestales con alto valor ecológico.
La empresa no se lita a enumerar una serie de conductas deseables a seguir, se encarga también de vigilar que se cumplan, para ello cuentan con 1.000 empleados dedicados a esta tarea. Se encargan de auditar a los proveedores y fijan un plazo para que se resuelvan los aspectos que no concuerdan con su código. Desde 2006, el código IWAY determina que los proveedores deben conducir sus propias auditorías. Además, tienen que contar con un comité de salud y seguridad, integrado en un 50% empleados de la empresa.
La multinacional sueca se está ocupando de vigilar aspectos de los que debían ocuparse las legislaciones de los distintos Gobiernos en los que se emplazan las empresas. Ante la falta de dichas legislaciones ha decidido tomar la iniciativa para mejorar las condiciones de trabajo en el mundo, cosa de la que debían tomar nota otras grandes multinacionales.
Bergmark afirma que la mayor parte de los proveedores rechazados se encuentran en el continente asiático. Pero también en Europa hay deficiencias en cuanto a derechos laborales, aunque no hablan de cifras.
Alrededor del 70% de los productos de Ikea se fabrican en el Viejo Continente. Por su parte, Asia representa el 28% y América del Norte, el 3%. Por ahora, la compañía no planea ampliar su red de aprovisionamiento a Sudamérica y África. Por países, el mayor proveedor de la firma sueca es China (18%), delante de Polonia (14%), Italia (8%), Suecia (7%) y Alemania (6%).
