Ibermutuamur recuerda que los infartos y derrames cerebrales son la primera causa de muerte por accidente laboral

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Con motivo de la celebración, mañana 14 de marzo, del Día Europeo para la Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, Ibermutuamur, mutua cooperadora con la Seguridad Social, recuerda que los infartos y derrames cerebrales son la primera causa de muerte en accidente laboral en España y suponen el 46% del total de los accidentes mortales ocurridos durante la jornada de trabajo en nuestro país.

Según la última Estadística de Accidentes de Trabajo, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en 2016 se produjeron 476 accidentes laborales mortales en España en jornada de trabajo. De ellos, 219 fueron por infartos o derrames cerebrales en jornada de trabajo. De esta forma, el pasado año, la cifra de accidentes laborales con baja, por infartos, derrames cerebrales y otras causas naturales, creció hasta 1.407. 

Por su parte, la última Encuesta de Defunciones por Causa de Muerte en España, del INE, señala que las enfermedades del sistema circulatorio se mantuvieron como la primera causa de muerte en 2015 (tasa de 267,6 fallecidos por cada 100.000 habitantes), presentando un aumento del 5,8% respecto del año anterior. Dentro del grupo de enfermedades circulatorias, las enfermedades isquémicas del corazón (infarto, angina de pecho…) y las cerebrovasculares ocuparon el primer y segundo lugar en número de defunciones. En ambos casos, se produjo un aumento de muertes respecto al pasado año (del 3,7% y 3,1%, respectivamente).

Recomendaciones de salud laboral

Casi el 30% de los pacientes que sufren un infarto muere antes de llegar al hospital, constituyendo el grueso de las muertes súbitas que ocurren en el trabajo, en casa y/o en la calle. Debido a que estas muertes son extrahospitalarias, apenas han decrecido con los nuevos avances terapéuticos que se aplican en la medicina hospitalaria.

Sin embargo, los expertos indican que el 80% de las enfermedades cardiovasculares y hasta el 90% de los infartos puede prevenirse adoptando hábitos de vida saludable, mediante una dieta equilibrada, la práctica de ejercicio moderado de manera regular y el abandono del hábito de tabaco. Por esta razón, y enmarcadas en el modelo de empresa saludable de la OMS, Ibermutuamur realiza tres grandes líneas de salud laboral para la prevención de enfermedades cardiovasculares en las empresas:

En esta línea se encuadra también, la promoción de comidas y desayunos de empresa cardiosaludables, siguiendo la dieta mediterránea, sana y equilibrada. Los trabajadores que se llevan la comida de casa también deben optar por este tipo de alimentación, dejando de lado el consumo de grasas saturadas y el abuso de la sal. También Las empresas deben difundir entre sus plantillas información sobre los factores de riesgo cardiovascular y cómo prevenirlos y promover hábitos de vida saludables entre los empleados.

Rehabilitación cardiaca

Los pacientes que han sufrido un infarto tienen muchas posibilidades de que les vuelva a repetir. Por esta razón, además de llevar una dieta sana y un estilo de vida saludable, han de tener un proceso de rehabilitación cardiaca. La rehabilitación cardiaca es un programa terapéutico dirigido a aquellos pacientes que han tenido una cardiopatía, cuyo fin es la recuperación de su estado físico, psicológico y sociolaboral en el menor tiempo posible.

Ibermutuamur cuenta con ocho Unidades de Rehabilitación Cardiaca, situadas en Alicante, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Sevilla y Valladolid, y dos Unidades de Telerrehabilitación Cardiaca, en Barcelona y Valencia. Están compuestas por un equipo multidisciplinar de especialistas en cardiología, psiquiatría, psicología clínica, rehabilitación y medicina de familia.El programa desarrollado en las Unidades de Rehabilitación Cardiaca de Ibermutuamur trabaja sobre diferentes puntos: valoración de los factores de riesgo, programas específicos de ayuda, entrenamiento físico, controles periódicos, educación sanitaria y apoyo psicológico.

Con las Unidades de Rehabilitación Cardiaca, los pacientes mejoran su capacidad funcional, reducida tras el episodio cardiaco. Además, la rehabilitación optimiza el tratamiento farmacológico para controlar los factores de riesgo cardiovascular y disminuir el periodo de convalecencia, y les ayuda a cambiar los hábitos y el estilo de vida, evitando nuevos eventos coronarios en el futuro. Por último, el paciente consigue la normalización progresiva de su vida mediante la integración sociolaboral.

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