ALICANTE MADRID: OUIGO SE QUEDA TIRADO SIN FRENOS

Sale a las 7:51 de la estación de Alicante. Todos corren con sus billetes en el móvil, con la maleta, ¡qué me dejo al niño!… por supuesto, las mascotas, maletas, maletones y maletines. El tren hasta arriba, pocos espacios libres, uno de los trabajadores me dice que somos ‘quinientos’ paisanos -dato no comprobado pero facilitado por una trabajadora-. Sale el tren con su marcha habitual, caras que traspasan el techo rogando que lleguemos, aunque sea hoy. ¡Qué mala pata!

Entre Cuenca y Talavera de la Reina, el tren reduce la velocidad y frena con cierta imprecisión. Los viajeros no se dan por enterados, al menos los que viajan en el mismo vagón que yo. Viene una de las trabajadoras de OUIGO y nos comunica que vamos a ir más despacio, que va a hablar con el conductor… A la vuelta, parados, nos cuentan que los frenos fallan… ¡Qué miedo! Pasan los minutos y mi corazón empieza a sufrir arritmias y baja la glucosa, en minutos, hiper y ‘salta’ el sensor. Pido ayuda, ni los diabéticos -como se puede observar en redes sociales. conocen la gravedad, el peligro de las hipo e hiper glucemias, la ayuda es: ‘hasta aquí no pueden llegar’,”‘espera que ya llegamos”, inexplicable.

Sí, hay millones de euros para payasos en la televisión pública, pero sigue sin haber medios de emergencia, ni previsión, ni inversión, se movilizan millones que nunca acaban donde se destinaron… Al rato nos cuentan que vamos a ir a un apeadero en el que nos van a recoger. A 14 kilómetros por hora tenemos que hacer 14 kilómetros, luego una hora nos queda. Llegamos a altísima velocidad al apeadero y nos bajamos, hace mucho frío. De los trenes que se supone que venían, no llegan y el tren que viene a recogernos está llegando a Madrid desde Barcelona, tiene que evacuar el pasaje y emprender rumbo desconocido a un apeadero… ¡de risa! ¡de coña! ¡del cuarto mundo!

Lo más fuerte es que las buenas gentes que iban en el OUIGO averiado, porque no frena, qué vergüenza los trenes franceses que nos mandan, después de haber dado dos vueltas a la tierra, no decían nada… ¿qué nos tiene que pasar?

En las enfermedades cardiológicas en diabéticos, ésta puede hacer que no sientas dolor agudo cuando tienes un infarto. Esto es así, y si no lo es, pido humildemente perdón e iré a hablar con los hemodinamistas, que me han salvado con sus muelles y a sus compañeros que me lo han contado en repetidas ocasiones… Y, si hay dudas un electro y que lo vea cualquier profesional, no cualquier patán que sale en las redes dando consejos, tiene cien mil seguidores y no sabe de nada porque opina de todo, atreviéndose a ‘recetar’ remedios que rozan con la ilegalidad, cuando no la traspasan… Hablamos de algo serio y de que las ayudas deben estar para todos nosotros que somos los que lo pagamos.

Hace unos días de diluvio en Andalucía, me llamó un compañero para contarme que era algo histórico, inexplicable. Los vecinos abandonan sus casas y le digo, pero en esa zona no hay hotel para tanto realojado… ¡Tonto de mí! Las estancias hoteleras están reservadas para los vecinos que nos vienen a visitar…

Me marcho a tirarme a las vías del tren, como no pasa… ¿verdad OUIGO?

pedro de aparicio y pérez de Lucentis
con la inestimable colaboración del
conde de Paiporta y señor de Catarroja

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