DEPRESIÓN, BENDITO TESORO

Estaba viendo Todo es Mentira, cuando el doctor Oriol Mitjà empezó a hablar de la depresión. Mi madre, con 94 años, lo resume en una frase: “Sal del pozo, que yo te cojo de la mano. Eres tú el único que puede escapar de ahí. ¡Vamos!” Qué temperamento mi amada madre.

Pero, ¿qué es la depresión?

Es vivir cuarenta años con la incomprensión de haber perdido a alguien que querías.

Es el dolor que provoca más de once suicidios al día, tapados, escondidos, como si fuera vergüenza para las familias, que creen haber fracasado…

Es una sociedad que no entiende ni quiere entender a los que la padecemos.

Es no haber aprendido a amar y que todos se aparten de ti.

Es ayudar esperando una sonrisa y al abrir los ojos ves una espalda.

Es creer que quieres cuando no sabes quererte.

Es emocionarse cuando las bocas de las úlceras de tu alma se abren ante tus pies.

Es el negocio o la locura de los que quieren tener sociedades deprimidas…

Caminaba por la calle y mi mirada no estaba en ningún sitio. El dolor físico es incomprensible: acababa de levantar pesas y correr en la cinta, y aún así iba doblado, sudando, agotado. La mayoría de mis compañeros de gym eran sólo gente rota por la vida.

Mi tronco de habitación me miró y me preguntó: “¿Ya has vuelto?”.Sí. Había vuelto. Pero seguía dentro del pozo. Recordé a Alberto Gangas, La Pícara Tía Ganga. Un hombre de inteligencia descomunal que dirigía en Onda 4 el programa La Obertura de los Locos. Un día decidió prenderse fuego en una celda. Sobrevivió. Pero su cara quedó convertida en un paisaje que costaba mirar. Los locos no estaban locos. La mayoría eran herederos desheredados, familias rotas, gente que la vida había tirado al rincón.

Y luego está Ella.

La depresión.

Ella siempre está ahí, susurrando. Ella elige el alcohol, la jeringuilla, la sobredosis, el acantilado, el silencio, el ostracismo, la angustia, dejar de hablar, de entender, de participar, de amar…. Ella te dice que no mereces seguir.

Pero mi madre, psicóloga con 90 años de experiencia, los primeros 4 fueron de guerra,  tiene razón: “Sal del pozo, que yo te cojo de la mano. Eres tú el único que puede escapar de ahí. ¡Vamos!

pedro de aparicio y pérez de Lucentis…

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