LA MENTIRA PRODUCE MONSTRUOS

…Hoy España ha visto una imagen demoledora: un exministro del Gobierno sentado ante el Tribunal Supremo. No es una escena menor. No es rutina judicial. Es una fotografía política de enorme gravedad que debería tener consecuencias reales. Si no, todo esto se convierte en un circo sin leones: el circo de los gatos desdentados…

Alrededor del exministro, antiguos compañeros de viaje, confidentes, intermediarios y empresarios convertidos ahora en piezas de un tablero que se deshace entre mentira, fragilidad y zafiedad. Los que ayer compartían coche oficial, despachos y favores, hoy comparten abogados, versiones cambiantes, miedo… y la sombra de la celda.

En estas horas desfilaron nombres conocidos y amistades que parecían indestructibles. Pero hay vínculos que duran exactamente lo que tarda en aparecer la Guardia Civil, un sumario, un chat comprometedor o un recibo inoportuno.

Lo más insultante no es sólo lo que pudo ocurrir. Lo más insultante es el espectáculo posterior: todos niegan, todos desconocen, todos olvidan, todos pasaban por allí. Nadie sabía nada. Nadie vio nada. Nadie oyó nada.

Mientras tanto, la UCO pone sobre la mesa datos, grabaciones, mensajes, fotografías y conexiones. Trabajo policial frente al teatro político. Una función que está dejando demasiadas instituciones a la altura del betún.

Y conviene decirlo claro: cuando una democracia normaliza que sus responsables públicos mientan con naturalidad ante los ciudadanos, empieza a enfermar por dentro. Llega el descrédito y después la demolición lenta de lo que tanto costó construir.

Por eso, más allá de siglas y simpatías, lo ocurrido hoy debería servir de advertencia. También lo que se ventila en otras causas pendientes. Las instituciones no se degradan de golpe; se pudren poco a poco, mentira a mentira, hasta que la lluvia acaba pareciendo un tsunami.

España necesita menos relato y más verdad. Menos blindajes partidistas y más responsabilidad pública. Para decir paridas y mentiras ya existen otros platós.
Porque cuando quienes nos representan mienten a la vez, la verdad entra esposada.

pedro de aparicio y pérez de Lucentis…

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