MARCO Y KREAB INTENTAN MANTENERSE, PERO LAS RELACIONES INTERNACIONALES LO COMPLICAN

Marruecos, el mercado inalcanzable de las agencias de comunicación

EN 2010, MARCO GANABA LA CUENTA DEL GOBIERNO DE MARRUECOS Y 12 AÑOS DESPUÉS YA NO SE HABLA DEL TEMA

Las relaciones con Marruecos son ahora el dolor de cabeza del Gobierno de Sánchez, tanto, que le costó la cabeza a la Ministra de Exteriores, Arancha González Laya, y Albares no logra remontarlas

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En abril de 2019, la agencia Kreab anunciaba el inicio de operaciones en el continente africano con la apertura de su oficina en Rabat. Pero las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos se fueron complicando y el crecimiento previsto no ha sido tal. Hoy Eugenio Martínez Bravo, CEO Adjunto de Kreab Worldwide, confiesa a PRNoticias.com que “en Marruecos apenas hay consultoras internacionales sobre el terreno y muy pocas locales”. Si a esto le sumamos la ralentización del mercado global debido a pandemia, el resultado da negativo.

El caso de Marco es incluso de larga data. En 2010 ganaba la cuenta del Gobierno de Marruecos y 12 años después ya no se habla del tema. La campaña se centraba entonces en publicidad en prensa y TV para destacar las ventajas para las empresas españolas de invertir en Marruecos. Hoy, lo único que sabemos es que Rabat ni siquiera ha querido nombrar embajador en España.

La campaña institucional se desarrolló primeramente en España y Francia, con intención de extenderse a Reino Unido, Alemania e Italia, a través de la red de agencias de Publicis Consultants / MS&L, representada en España por Marco de Comunicación. De todos estos, Rabat hoy no quiere saber nada de España y Alemania. La estrategia del rey Mohamed VI de Marruecos es actualmente diametralmente opuesta.  

Las relaciones con Marruecos son ahora el dolor de cabeza del Gobierno de Sánchez, tanto, que le costó la cabeza a la Ministra de Exteriores, Arancha González Laya, tras apostar por hospitalizar en Logroño a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario gravemente enfermo de covid. Se le enfrentó incluso a su colega de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y le salió mal la jugada.

En consecuencia, las empresas lo tienen crudo y, por ende, también las agencias de comunicación que buscan entrar en ese mercado o simplemente mantenerse.

Hace apenas 3 años, Hicham Brahmi, socio director de KREAB Marruecos, aseguraba que la apertura de la oficina en Rabat suponía “poder ofrecer apoyo a nuestros clientes en un territorio de enorme potencial y desarrollo, apoyando a empresas e instituciones locales que quieran destacar a su imagen y reputación a través de una estrategia de comunicación adecuada”.

Hoy, las relaciones están tan deterioradas, que el optimismo ya no es de las empresas sino del propio Gobierno en recuperarlas. El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Eduardo de Castro (Grupo Mixto), declaraba hace unos días en su discurso de Navidad que confiaba en la existencia de una voluntad de cooperación. “Es mi deseo que el próximo año 2022 la frontera con nuestros vecinos retome la normalidad”, decía sobre abrir la frontera, cerrada el 13 de marzo de 2020 por la pandemia.   

Las declaraciones del ministro José Manuel Albares van por el mismo camino. Lo hemos llegado a escuchar elogiando al “amigo marroquí”, pero tal parece que en vez de avanzar, las relaciones retroceden. Así las cosas, ni Kreab, ni Marco, ni ninguna otra agencia, podrán seguir su plan de expansión. Pero el 2022 apenas amanece, ya veremos.

Seguiremos comunicando…

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