Los 23 periodistas que el dosier del ministerio de Marlaska sitúa como apoyos del Gobierno o cercanos al PSOE

Interior clasificó a informadores por su supuesto respaldo al Ejecutivo, su afinidad socialista y sus discrepancias en asuntos como la inmigración o la amnistía

El Ministerio del Interior convirtió su seguimiento de periodistas y tertulianos en un fichero de valoraciones políticas. El dosier elaborado por su Oficina de Comunicación y difundido por El Confidencial permite identificar a 23 periodistas a quienes atribuye apoyo al Gobierno, afinidad con el PSOE o cercanía a sus posiciones, aunque con distintos grados y matices. Una clasificación realizada desde el departamento de Fernando Grande-Marlaska sobre profesionales cuya función incluye fiscalizar al poder.

Ignacio Escolar, Jesús Maraña, Esther Palomera y Rodolfo Irago encabezan algunos de los ejemplos más explícitos. De Escolar y Maraña, el documento sostiene que su tendencia es claramente de izquierdas y que apoyan al Gobierno. Sobre Palomera escribe que es «favorable, en general, a las políticas del Gobierno». A Irago lo describe como «muy afín al PSOE y defensor de las políticas del Gobierno».

El mismo patrón aparece con Fernando Berlín y Chema Crespo, a quienes atribuye la defensa de las actuaciones y políticas del Ejecutivo. Las fichas combinan referencias profesionales con juicios sobre su supuesta alineación política, sin que esas etiquetas constituyan declaraciones de adhesión de los propios periodistas.

Entre los profesionales vinculados en el documento a El País figuran Carlos E. Cué, Javier Casqueiro, José María Brunet y Ángeles Caballero. De Cué señala que suele apoyar las tesis gubernamentales; de Casqueiro, que respalda generalmente las acciones del Ejecutivo, y de Brunet, que apoya sus posiciones en numerosos asuntos. La anotación sobre Caballero es especialmente escueta: «afín al PSOE».

El ministerio también atribuye posiciones favorables al Gobierno a Miguel Ángel Aguilar, Toni Aira y Toño Calleja. Sobre José Enrique Monrosi, afirma que lo defiende en sus intervenciones. Las fichas de Juanma Romero, Carmen Ro, Gemma Robles y María Eugenia Quetglas incorporan referencias expresas al apoyo o defensa de las tesis del Gobierno central.

La relación incluye asimismo a Juanma Lamet, identificado como redactor político de El Mundo. Interior sostiene en su ficha que apoya generalmente las acciones gubernamentales. La afirmación pertenece a los autores del dosier y no acredita por sí misma la orientación editorial del periodista.

Hasta aquí, 19 nombres. Otros cuatro completan la relación, pero requieren matices que el propio documento recoge. De Ana Pardo de Vera y Andrés Gil, atribuye seguimiento o defensa general de las posiciones del Gobierno, acompañado de críticas en inmigración. A Elisa Beni la describe como cercana a los postulados socialistas, aunque crítica con la ley de amnistía. Sobre Pilar Velasco, señala que defiende posiciones progresistas cercanas al PSOE.

Interior ha reconocido la existencia del informe, cuya elaboración sitúa en febrero de 2024, y ha pedido disculpas a los profesionales que se hayan sentido ofendidos. Sostiene que tenía finalidad consultiva y que sus valoraciones no condicionaron el trato a los periodistas. Marlaska lo ha defendido como un documento interno de trabajo.

La explicación deja abierta una pregunta: ¿por qué necesita un ministerio clasificar a los informadores según su supuesto respaldo al Gobierno? Las fichas no demuestran que estos 23 periodistas actúen como un bloque ni que sus posiciones actuales coincidan con aquellas anotaciones. Lo que documentan es la decisión de una oficina pública de incorporar la afinidad política a su seguimiento de los medios.

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