LOS MADRILEÑOS ENTRE LOS QUE MENOS FATIGA MUSCULAR SUFREN

La vuelta a la actividad física pone a prueba la recuperación

EN MADRID, SÓLO EL 17,2% DE QUIENES PRACTICAN DEPORTE SIENTE FATIGA O MOLESTIAS MUSCULARES FRENCUENTEMENTE O SIEMPRE, UNA DE LAS CIFRAS MÁS BAJAS DE ESPAÑA, FRENTE AL 21,% DE LA MEDIA NACIONAL

Con la vuelta a la rutina, el deporte recupera su espacio en el día a día de muchos madrileños. Retomar los entrenamientos, volver al gimnasio o recuperar los hábitos de actividad física después del verano supone también un reto para el organismo, especialmente cuando la exigencia aumenta. En este contexto, la recuperación se consolida como una parte cada vez más relevante de la práctica deportiva, aunque todavía existen diferencias importantes en la forma en que los españoles afrontan la fatiga y las molestias musculares.

Así lo refleja el “Barómetro del bienestar y el rendimiento de Wellbeinn”, que analiza los hábitos de recuperación y suplementación de la población española y muestra cómo el bienestar físico empieza a ir más allá del propio entrenamiento. Según sus resultados, el 92,4% de los madrileños practica algún tipo de actividad física, siendo la salud y el bienestar sus principales motivaciones. Además, el estudio también demuestra que no solo importa mantenerse activo, sino también saber recuperarse.

La vuelta al deporte puede pasar factura

En Madrid, el cuerpo parece tolerar mejor la práctica deportiva: el 17,2% de quienes practican deporte siente fatiga o molestias musculares frecuentemente o siempre, una de las cifras más bajas de España. Además, el 60,7% afirma notarlas algunas veces después de entrenar.

Las diferencias también aparecen en función de la edad y el género. Las mujeres declaran sufrir fatiga frecuente o constante en mayor medida que los hombres (23,9% frente a 19,9%), mientras que el grupo de 35 a 44 años es el que presenta una mayor proporción de personas que la experimentan frecuentemente o siempre (27,9%).

Sin embargo, es el nivel de exigencia deportiva el factor que marca una mayor diferencia. Entre quienes practican deporte con un perfil competitivo, el 54,6% experimenta fatiga frecuentemente o siempre, frente al 16,4% de quienes practican actividad física de forma recreativa. Una diferencia que evidencia cómo, a medida que aumenta la intensidad y los objetivos asociados al ejercicio, la recuperación adquiere un papel más relevante.

El descanso, la fórmula para recuperarse

Ante esta realidad, los españoles no parecen dejar la recuperación en un segundo plano. El 91,7% de los madrileños que practican deporte utiliza algún método específico para recuperarse, aunque las estrategias más habituales siguen siendo las más tradicionales. Así, el descanso se impone como la fórmula más extendida (69,7%), seguido de los estiramientos (53,1%). A mayor distancia aparecen los masajes o la fisioterapia (24,1%) y la suplementación nutricional (20,7%). Por su parte, un 4,1% utiliza ya tecnologías específicas de recuperación.

El grado de exigencia deportiva vuelve a marcar diferencias. Los perfiles amateur y competitivo son los que más recurren a masajes o fisioterapia (34,5% y 36,4%, respectivamente), mientras que el uso de tecnologías de recuperación también aumenta entre quienes practican deporte de forma más exigente: alcanza el 12,1% entre los amateurs, casi el triple que la media. “Estos datos apuntan a una progresiva profesionalización de la recuperación entre los deportistas más exigentes, que incorporan herramientas y servicios específicos a sus rutinas, frente a una mayoría que continúa apoyándose principalmente en el descanso y los estiramientos”, explica Miguel Ortín, co-fundador, co-CEO y CPO de Wellbeinn.

La paradoja de la edad

Con respecto a la edad, se observa que los mayores de 55 años son el grupo que menos fatiga frecuente o constante declara experimentar tras practicar deporte (14,5%). También son quienes presentan una menor cultura de recuperación específica: el 17,7% de los mayores de 55 años afirma no utilizar ningún método concreto para recuperarse. Hay que tener en cuenta que los mayores de 55 son precisamente el grupo que declara practicar actividad física con mayor frecuencia: uno de cada cuatro (25%) afirma hacerlo diariamente, el doble que la media. “El contraste refleja dos formas diferentes de entender la actividad física según la etapa vital. Mientras las generaciones de mayor edad parecen incorporar el movimiento de manera más constante y rutinaria, los perfiles más jóvenes y aquellos con una práctica deportiva más exigente muestran una mayor tendencia a integrar la recuperación dentro de sus hábitos deportivos”, comenta Ortín.

Los resultados del Barómetro muestran, en definitiva, que la vuelta a la rutina no solo implica recuperar el entrenamiento, sino también prestar mayor atención a cómo responde el cuerpo y cómo se recupera después del esfuerzo. La evolución de los hábitos deportivos apunta hacia una visión cada vez más integral, en la que actividad física, recuperación, nutrición y descanso forman parte de una misma estrategia de bienestar.

Esta visión está en el centro de la propuesta de Wellbeinn, startup tecnológica española especializada en soluciones para la recuperación, la longevidad y la salud preventiva. La compañía ha desarrollado un ecosistema que integra tecnologías de recuperación muscular y circulatoria, terapias de frío y calor, electroestimulación, fotobiomodulación y robótica, junto con una línea de suplementación nutricional. Su propuesta busca acercar al público general tecnologías que tradicionalmente estaban reservadas al deporte profesional y al ámbito clínico.

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