Para mí en los casi cincuenta años que llevo de periodista ha habido seis grandes directores de periódicos (amigos o enemigos): Emilio Romero (número 1 sin discusión), Rodrigo Royo (fue quien introdujo en España las tecnologías americanas y el color), Antonio Izquierdo (el rayo de la polémica), Juan Luis Cebrián (el gran cerebro político), Pero J. Ramírez (el sibilino embaucador)… y Luis María Ansón (una matrícula de honor en todos los terrenos).
Con los tres preros tuve la suerte de trabajar y a ellos debo lo poco o mucho que aprendí de este oficio. Más bien mucho. Con los otros tres no tuve esa gran suerte, pero en la distancia he aprendido de ellos hasta latín y griego. A Juan Luis y a Luis María los tengo, además, amigos. Para mi desgracia profesional con Pedro J. Ramírez no he cruzado más de siete palabras, aunque le conocí siendo columnista del diario ABC.
Pues bien, y dicho esto, las líneas de hoy se las dedico en especial a mi amigo Luis María Ansón. Porque me duele lo que al parecer están haciendo con él en el Grupo Planeta. Y la foto del miércoles en tada lo confirma. ¿Cómo? ¿Cómo puede aparecer el ex presidente Aznar presentando en La Razón el Observatorio Económico de FAES sin tener a su lado al fundador y alma del periódico, Luis María Ansón? Mauricio Casals será un gran gerente y el más listo, pero La Razón, todavía, es Ansón y el día que Ansón no esté (o le dejen de Reina Madre) La Razón ya no tendrá razón de ser. ¡Que no lo olvide el señor Lara!. La Razón sin Ansón dura dos telediarios… y eso que sigue escribiendo sus increíbles Canelas Finas.
Julio Merino.
Escritor y periodista.










