La versión sueca del gratuito Metro ha sido demandada ante los tribunales de su país de origen quebrantar las leyes de g y publicidad. La versión sueca del gratuito Metro ha sido demandada ante los tribunales de su país de origen quebrantar las leyes de g y publicidad. El periódico publicó dos de sus tadas con anuncios en forma de noticias. Karin Lindell, la “Ombusdman” del Consumidor de Suecia que presenta la demanda contra Metro, dice que las páginas con los anuncios no cumplían las leyes de g y publicidad, que exigen que un anuncio debe tener un formato claro y concreto para que el lector no tenga ninguna duda de que sólo se trata de publicidad.










