Todos conocemos Marbella, todos hemos estado alguna vez visitando sus preciosos paseos y nos hemos visto (aginariamente) sentados en los lujosos barcos y yates que se mecen en sus aguas. Hemos visitado su mercadillo de los miércoles, hemos comprado en su Hipercor (lugar sagrado que es abierto en canal para que las familias árabes compren a su antojo y sin la mirada de curiosos), y, cierto, uno de los más rentables de la Cadena.
Hace dos veranos que un empresario honrado, capaz y suficiente me llamó para pedirme si podíamos ayudar al entonces alcalde de la Ciudad, Julián Muñoz que le querían echar. La ayuda no era otra que buscar resortes y herramientas comunicativas, para que tanto los propios (que lo fueron poco) como los extraños (que lo siguen siendo) supiesen que la gestión del tal Muñoz era honesta. Nuestro prer encuentro con el alcalde marbellí, nos dejó a las claras que en esta maravillosa Ciudad no sólo había políticos aprovechados, sino que en política lo que había era una cueva de ladrones profesionales (con el mayor respeto a los ladrones profesionales).
No son los únicos ni los preros
Y qué tiene que ver que Zapatero llame en Telecinco, delante de un 15% de share al indeseable de Otegui ‘Abertzale’… Y quién es
Pero, la situación política de Marbella nada tiene que ver con los ciudadanos marbellíes, ni con esta maravillosa Ciudad. He ido unas cuantas veces, en ocasiones acompañado cámaras de televisión y en otras splemente a pasarlo bien y a tomar pescaito y sol, mucho sol.
Los culpables
Hoy, el Gobierno que preside Manuel Cháves, presidente del PSOE, se ha vestido de gloria. O es que piensan que somos béciles. Hace quince años que en Marbella aparecieron los GIL, partido político de claro corte clientelista de todo, pero que ganó una tras otras las elecciones a las que se presentó. El PSOE andaluz y Cháves lo único que hicieron fue colocar a los suyos para intentar pillar y no perder el ritmo recalificativo. A las pruebas me remito y sino que le pregunten a la edil recién casada, que ya salía, después de las ChinChin y del jacuzzi de
Quien haya parado a tomar un café en Marbella y no sepa que Juan Antonio Roca tiene cuadras, caballos, casas, aviones… y que es uno de los grandes responsables… es que no ha tomado café o no ha estado en Marbella. Y si lo sé yo, que no me muevo de mi despacho, pues agínense los políticos de la Junta de Don Manuel. O los periodistas de la zona.
Pero, los culpables no pueden ser los marbellíes. Este pueblo, que es un pueblo creado con una amalgama de culturas maravillosas e incontrolables, no puede ser la incineradora de problemas que ocurren en otra nación de las nacionalidades nacionalistas. Y me explico. Hace unos meses que al ahora flamante President de la Generalitat de Catalunya se le cayeron las casas de El Carmelo en
El día en el que estalla el escándalo de Todos a la cárcel en Marbella, se estaba aprobando el Estatuto de Cataluña en el Congreso y Otegui iba también a la cárcel a pasar unos días para hacerse mejor político y más mártir. PAN Y TOROS.
Se quieren cargar Marbella, el Pueblo y los empresarios honrados no lo consentirán
Cuando hablamos de la creación de una Marca sabemos que ésta, se debe hacer hacia el interior de la organización y lo que es más difícil, hacia fuera. Marbella es una marca en España, querida y valorada, y es, en el exterior, y no sólo en los mercados cubano y venezolano, donde ata un sello de garantía a los inversores , siendo respetada y querida como las grandes ciudades europeas. Pero, de lo que no se han dado cuenta algunos políticos andaluces, que sucumben en otras plazas y que hacen carreteras, la de la Expo, que tienen más tierra que cemento, es que con lo que no van a acabar es con la sociedad civil, que es otro lado, la que está pidiendo a gritos unas elecciones, el interés del PSOE no está ahí. Son capaces de hacer leyes para estudiar los excrementos de un lince al que nadie ha visto, ponen a todas sus ministras a parar las necesarias obras de ampliación de carreteras en la Comunidad de Madrid y no son capaces de darse cuenta de que muy pronto, los marbellíes les van a echar a patadas. Luego vendrán las gestoras, los tribunales… CHARANGA Y PANDERETA.
No todos a la cárcel
El secretario del ayuntamiento marbellí ha sido puesto en LIBERTAD SIN CARGOS, pero el daño está hecho. Conozco a muchos empresarios de Marbella que han tenido que tragar quina para pagar mordidas desorbitadas si querían seguir trabajando, ¿también hay que meterlos en la cárcel? Se ha producido una corrupción clarísa del sistema.
Un día, en la garita, haciendo la mili pude ver como dos soldados lavaban los platos en casa del capitán. A los pocos días me enteré de que la ca que comíamos era de unos gorrinos criados con nuestro esfuerzo y pagados con las 593 pesetas de soldada. Cuando me licencié, comiendo en casa de un general le conté estas y otras desagradables experiencias, él me contestó: ‘Tienes razón en tus comentarios, pero no te has parado a pensar que lo que ocurre en el Ejército no es más que el reflejo a otra escala de lo que ocurre en nuestra sociedad’.
Los marbellíes, el Pueblo de Marbella, y con ellos todos los españoles, no podemos consentir que culpa de la desidia, de la invigilancia de las Instituciones de la Junta de Andalucía, Reino de Taifas donde los haya, y la necesidad de tapar las miserias del resto, se vaya a condenar a un Pueblo trabajador, tolerante y que sí está demostrando (señor Presidente), tener más talante que cualquiera de sus compañeros de andadura política. Tendremos que respetar que no se quieren ver sometidos a instituciones de paso y a ser gobernados a distancia.
¡Viva Marbella!









