A juicio del Colegio, se trata de una intromisión en la política comunicacional de los medios nacionales que legita la censura y que viola la libertad de prensa que ejercen las empresas editoriales tanto de medios presos como electrónicos.
El Colegio de periodistas restó validez a las expresiones de Abel Prieto que, a su juicio, representa a una dictadura que desprecia la libertad de expresión y que persigue y castiga a los periodistas. El organismo que representa a los informadores venezolanos consideró que se trata de una política de intervencionismo.









