La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, abogó ayer trabajar en la prevención del acoso escolar como solución y se comprometió a plicarse ‘a fondo’ para atajarlo. ‘Estoy convencida de que la verdadera solución debe venir de la mano de la prevención. Aprender a convivir es uno de los objetivos fundamentales de la educación básica’, afirmó. Cabrera aprovechó para aclarar el futuro de la asignatura de religión, que finalmente quedará como evaluable pero no computable. ‘El derecho de unos no puede convertirse en obligación para otros’ recalcó.
La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, abogó ayer trabajar en la prevención del acoso escolar como solución y se comprometió a plicarse ‘a fondo’ para atajarlo. ‘Estoy convencida de que la verdadera solución debe venir de la mano de la prevención. Aprender a convivir es uno de los objetivos fundamentales de la educación básica’, afirmó. Cabrera aprovechó para aclarar el futuro de la asignatura de religión, que finalmente quedará como evaluable pero no computable. ‘El derecho de unos no puede convertirse en obligación para otros’ recalcó.
La ministra apostó llevar a cabo una actuación ‘con firmeza’ frente al abuso escolar, pero también ‘con serenidad’ ya que considera que el aula debe ser un ejemplo de convivencia y solución ‘pacífica e inteligente’ de conflictos, además de un lugar de estudio y de aprendizaje. ‘Es nuestro deber acabar con estas situaciones todas las vías posibles’ dijo en el ‘Foro ABC’, organizado en colaboración con Vocento y Deloitte.
A pesar de que los casos de conflictividad en las aulas generan ‘comentarios y alarma social’, Cabrera pidió ‘prudencia’ con el fin de no convertir este tema ‘en lo que no es’, es decir, que no se fomente la proliferación de estos casos hablar ‘en exceso’ de ellos. ‘Necesitamos conocer la magnitud más ajustada posible de esta cuestión’, subrayó la ministra, en relación a la creación del Observatorio Estatal de
Las asignaturas de la polémica
Sobre al alternativa a religión, Cabrera indicó que no va a haber una alternativa obligatoria a esta materia que se trata de respetar el derecho de los padres que quieren enseñanza religiosa para sus hijos y de los que no la quieren. ‘El derecho de unos no puede convertirse en obligación para otros’, recalcó Cabrera.
La polémica asignatura de Educación para










