‘Honestidad e independencia, intachable ejercicio libre de la profesión y libertad y dignidad personal en su trabajo periodístico y literario’. Con estos adjetivos la FAPE ha reconocido la trayectoria profesional de Manuel Leguineche, tras entregarle el VI Premio FAPE de Periodismo. Este periodista para muchos uno de los mejores del país ha conversado con PRNoticias sobre la realidad actual de la profesión y su extensa trayectoria como retero, corresponsal de guerra, escritor y fundador de medios como la Agencia Fax Press y Colpisa.
Enhorabuena el premio que le ha concedido la FAPE.
No me lo esperaba que me enfrentaba a tres grandes mujeres periodista (n de r: Soledad Gallego, Nativel Preciado y Rosa María Calaf). Ya me han dado varios premios en mi vida pero lo que particularmente me gusta de este reconociento es que ha sido un premio dado a un periodista periodistas. Tiene un valor especial y eso es lo que yo agradezco enca de todo, que me lo hayan concedido mis propios compañeros. Estoy muy contento.
Este galardón que te otorga la FAPE se suma a otros muchos que has recibido anteriormente como el Premio Nacional de Periodismo, el Pluma de Oro, o el Ortega y Gasset, citar sólo algunos. ¿Qué significado tienen los premios para ti? ¿Ayudan a alentar el ego de cualquier profesional o es más una satisfacción el trabajo bien hecho?
No sé si en mi caso funciona lo del ‘ego’ pero agino que sí, como en todos. No obstante, a mi lo que me interesa es realizar bien mi trabajo. Además soy afortunado que tengo muchos amigos que se siguen acordando de mí como se demuestra en estos reconocientos.
Empezaste a trabajar como periodista en el semanario Gran Vía de Bilbao, incluso antes de comenzar la carrera en la facultad. ¿Siempre tuviste claro que te querías dedicar al periodismo? Siempre. No sé qué, que no había ningún antecedente en mi familia pero siempre lo tuve claro. El caso es que fue una vocación muy temprana y a diferencia de los jóvenes periodistas de ahora no tuve que luchar tanto para abrirme paso. En estos momentos los nuevos periodistas lo tenéis más complicado y no sabéis qué rumbo tomar. Yo lo tuve más fácil.
¿Cómo crees que ha evolucionado la profesión periodística desde tus comienzos? ¿Se puede decir que antes era todo más ‘artesanal’?…
Es una buena definición, una de tantas otras. Yo tengo la sensación de que antes era todo más romántico, más bohemio. Ahora todo ha cambiado mucho.
¿Se ejerce la profesión de una manera menos libre en la actualidad?
Si, la verdad es que sí, aunque depende de los casos. No se puede generalizar y decir que esto sólo se produce en los grandes medios de comunicación o sólo en los pequeños. Cada medio sabe cómo están las cosas y cómo tiene que actuar. Por otro lado está la politización, un tema contra el que hemos estado toda la vida luchando, pero que no lo hemos podido cambiar.
Para muchos tú eres uno de los mejores corresponsales que ha dado el periodismo español, ¿no tienes nostalgia de esa época?
¡Eso no es verdad! Si que tengo un poco de nostalgia pero tengo claro que las guerras ya no se viven como antes. La guerra es algo muy alejado y a la vez próxo, como es toda la barbarie de Irak. Si que tengo una cierta nostalgia pero hay etapas que cumplir, tras las que tienes que dejar paso a los jóvenes.
¿Te parece que los corresponsales están desprotegidos sus medios?
Yo no me he ocupado de esos asuntos que tienen que ver con la seguridad y con los seguros que siempre he ido a la guerra ‘a pecho descubierto’. Luego es la suerte quien decide qué va a ser de ti.
En tu faceta de escritor has sido uno de lo precursores del periodismo literario, ¿cuál es el secreto para conectar con el público?
No, favor, yo no me doy aludido. Hago cosas muy sencillas partiendo de la premisa de alejarme de ese mundo que había conocido en los libros sobre guerras. Por el contrario, pretendía escribir algo que fuera más cercano a mí como ejemplo: cómo se vive en un pueblo, qué recuerdos tengo de determinadas guerras… Ese género es el mío, donde me siento ahora más cómodo.
¿Que nace prero, la vocación de periodista o la de escritor? ¿Están íntamente ligadas? Para mí no hay diferencia. Yo soy antes que nada periodista y luego ha venido la faceta de escritor pero me siento vocacionalmente periodista y aunque no trabaje mucho en ese género en la actualidad, siempre soy periodista antes que escritor.










