LATAM (06/7/07) La existencia de un conflicto armado hace que los periodistas tengan que afrontar riesgos, amenazas y en muchas ocasiones ataques que no provienen del Gobierno, sino de fuerzas armadas ilegales. Así de contundente se ha mostrado el abogado y constitucionalista Rodrigo Rivera, quien además fue subdirector del diario La Tarde y columnista. Y aunque señala que en las grandes ciudades no hay autocensura parte de los periodistas, afirma que un ataque contra un informador despierta inmediatamente una ‘tremenda reacción’. LATAM (06/07/07) La existencia de un conflicto armado hace que los periodistas tengan que afrontar riesgos, amenazas y en muchas ocasiones ataques que no provienen del Gobierno, sino que proceden de fuerzas armadas ilegales. Así de contundente se ha mostrado el abogado y constitucionalista Rodrigo Rivera, quien además fue subdirector del diario La Tarde y columnista. Y aunque señala que en las grandes ciudades no hay autocensura parte de los periodistas, afirma que un ataque contra un informador despierta inmediatamente una ‘tremenda reacción’.
¿Cómo definiría la situación del país en materia de libertad de expresión?
Creo que el país ha avanzado mucho a partir de la Constitución de 1991. Además tiene una oferta plural de medios informativos para que la opinión pública conozca la situación que se está presentando en el país y tanto en las emisoras, como en las televisiones o la prensa escrita hay una libertad bastante acentuada a pesar de las opiniones y los puntos de vista que puedan ser contrarios a la verdad predominante del gobierno de turno.
Usted ha sido columnista de El Tiempo, El Espectador y subdirector de La Tarde, ¿diría entonces que los periodistas gozan de plena libertad de expresión?
Diría que si desde las amenazas contra el ejercicio de la profesión, particularmente desde el punto de vista de la redacción oficial y de las garantías de gobierno. Sin embargo, es evidente que en Colombia la existencia de un conflicto armado y de una situación anormal desde el punto de vista de seguridad hace que los periodistas tengan que afrontar riesgos, amenazas y en muchas ocasiones ataques que no provienen del Gobierno, sino que proceden de fuerzas armadas ilegales o la guerrilla o de grupos paramilitares como en el pasado ocurrió con los varones de la droga, con los narcotraficantes que amenazaron a miembros de la prensa durante la época de los carteles y el narcoterrorismo.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, aseguró en su visita en Madrid que en Colombia había libertad de expresión gracias a la política que ha llevado a cabo Álvaro Uribe, ¿cree que es así?
Creo que la política de Uribe en los últos cinco años ha mejorado el entorno de seguridad del país en general. Particularmente en la ciudades, en las vías entre ciudades y en los cascos urbanos de las distintas poblaciones del país. Eso es evidente incluso para los que hemos estado en la oposición. La mejora en temas de seguridad beneficia indiscrinadamente a toda la población, incluyendo también a los periodistas.
¿Cree que realmente hay una autocensura de los periodistas ante el miedo a sufrir atentados o amenazas las FARC?
No lo advierto así. Tal vez en municipios o regiones claramente dominados las FARC, puedan tener una gran influencia su parte, pero en las grandes ciudades no advierto que parte de los periodistas exista una autocensura como existió en su momento frente al cartel de Medellín, el narcotráfico de Pablo Escobar… que tampoco advierto la capacidad de estos sectores guerrilleros de atacar a estos periodistas en sitios como Medellín, Bogotá… Esta situación no existe hoy.
Sin embargo, si ha habido casos de periodistas que han sido amenazados y se han visto obligados a salir de Colombia…
Es verdad que ha habido algunos casos específicos, pero evidentemente ha sido en proción inferior a lo que ocurrió hace cinco o seis años.
¿Qué se puede hacer para mejorar esta situación?
Hay que mejorar el entorno en general de seguridad en el país, y en eso se está avanzando. Pero supuesto, mientras que no desaparezca en su totalidad del conflicto armado de guerrillas es posible. Es como en España, en donde mientras que no desaparezca la banda terrorista ETA, hay un riesgo de que los dirigentes, ciudadanos o concejales o incluso algún periodista puedan ser atacados, lo que la situación no va a mejorar del todo hasta entonces. Este es un caso comparable con el de Colombia.
¿Por qué la mayoría de estos ataques van dirigidos contra periodistas y miembros políticos?
Diría que la mayor parte de los ataques van dirigidos contra empresarios. Por ejemplo, de los 3.000 secuestrados que hay en Colombia todavía en poder de las FARC, la mayor parte son empresarios, hombres de negocios… Son objeto de las acciones de las FARC razones económicas. En el caso de los periodistas, lo que ocurre es que un ataque contra un informador despierta inmediatamente una tremenda reacción, como ha ocurrido en Colombia y en el exterior. Una cosa que no ocurre en el ataque a empresarios o incluso contra soldados o policías que también están en manos de las FARC. Pero no es que exista una mayor proción en los ataques contra periodistas en comparación con los ataques contra empresarios sindicatos, políticos o soldados, que realmente han sido el principal objetivo de las acciones de las FARC.
¿Cree que secuestrando periodistas buscan la publicidad de sus acciones?
No, creo que no. Ya que para mí, una situación de riesgo para un periodista es una desestabilización de la democracia. Por lo que la sociedad debe reaccionar frente a ellos aunque sea solamente el caso de un periodista.
Respecto a las fotografías del periodista Freddy Muñoz, de TeleSur, ¿cree realmente en la veracidad de esas ágenes o cree al igual que muchos que eran un montaje?
Lo que ocurre es que en un conflicto armado la prera vícta es la verdad. Nosotros como políticos tenemos que aprender a recibir las informaciones con beneficio de inventario, confiar en la justicia y esperar a decisiones judiciales.
¿Cuál es el principal problema de Colombia y qué propone para resolverlo?
Evidentemente el principal problema del país es ésta situación de conflicto, de la determinación de algunos sectores, profundamente desestabilizadores que quieren sembrar el terror y de atacar a la población civil y de generar una sensación de miedo en el país. Es necesario que los temas de negociación del terrorismo no se hagan bajo una política partidista sino que se haya una respuesta del Gobierno, de la oposición, de la sociedad entera para decirles a los terroristas que no pararán.
¿Cree que las labores internacionales y de Naciones Unidas pueden ayudar realmente al país?
Claro que pueden ayudar pero tienen que tener un cuidado extremo para no equiparar a las autoridades legítamente constituidas con los terroristas.










