Las viñetas de la Kodorniz, cumplen tres años. Una ventana a la actualidad que, de la mano de los grandes profesionales del humor gráfico, se abrió en 2004 para guiñarle un ojo a las noticias y descubrir su lado más amable. Esta revista online ha pretendido recuperar la esencia de la anterior Codorniz y la mantiene viva bajo la pluma de mordaces cómicos. Con motivo del aniversario PRNoticias ha charlado con Manuel Ramos su director, quien nos ha trasmitido el papel clave que desde su posición, juega hoy en día esta publicación digital en España y Latinoamérica. ¿Cuándo y qué resurge la revista?
La Kodorniz surge hace tres años, de la relación entre un grupo de humoristas gráficos y articulistas, en parte nostálgicos la época dorada del humor gráfico en España, que transmitía la Codorniz, que se autoproclamaba ‘La revista más audaz para el lector más inteligente' y en parte la inquietud de encontrar un medio en el que poder publicar y sumar fuerzas. De ahí surge la Kodorniz. Lo bautizamos así retomar la filosofía de la vieja Codorniz, una época en la que el humor gráfico tuvo su máxo apogeo, pero ahora adaptada a los nuevos tiempos.
Surge hace tres años. ¿Es un proyecto personal?
Es un proyecto personal, pero compartido un colectivo numeroso. Todos los colaboradores son copartícipes. Es independiente de grupos mediáticos, sin embargo hace tan sólo un año, la empresa LastInfo, comenzó a darnos sote, en cuanto al recurso técnico de la publicación. Ha hecho de la Codorniz una red social, más interactiva. Y facilita que cualquier persona pueda subir sus trabajos para que se publiquen. Ahora mismo tiene un formato más web 2.0.
¿Qué hacía Manuel Ramos antes de emprender este proyecto?
Pues, hacía antes y sigo haciendo, que soy licenciado en Psicología, y siempre he trabajado en consultoría en Comunicación y Recursos Humanos. Este proyecto aún siendo laborioso, permite compatibilizarlo con otros.
¿Qué tiene el humor gráfico de especial, y el vuestro en particular?
El humor gráfico en la época previa y durante la transición consiste en la transmisión de ideas con ingenio, con elegancia, con mucha sutileza. Prero necesidad, dada la censura, y después que ese mismo ingenio lo exigía, un humor elegante, siempre respetuoso y plural. Y de ahí surge esta nueva Kodorniz, con la intención de recuperar eso, en estos tiempos en los que la elegancia y el respeto brillan su ausencia.
¿Es la nueva Kodorniz, resurgida, pero mantiene algún tipo de vínculo con la anterior, La Codorniz? ¿Habéis tenido algún inconveniente para llamarla igual?
No es el mismo nombre, puesto que utiliza la K, para evitar posibles inconvenientes, es la misma pero es distinta, está adaptada al momento presente. Pero sí que tenemos colaboradores de entonces, en la actual. Son muy mayores, pocos, que el colectivo que publica hoy es muy amplio, pero continúan plasmando su actividad como lo hicieron hace 30 o cuarenta años.
¿Cuántas personas colaboran en este proyecto?
Entre habituales y ocasionales, de España y Latinoamérica, más de cien colaboradores. Hay personas muy consagradas como José Luis Castro Lonjilla que publica en El País, Lamber que publica en Las Provincias, Josechu Rodríguez Endella… también de Latinoamérica, como Darío Vanegas, del Miami Herald. Y luego a parte, aficionados más o menos aventajados que colaboran con nosotros y tienen ya su hueco.
Latinoamérica, ¿también le dais un repaso a la actualidad del otro lado del charco?
Si. Bastantes. En ocasiones hay que contextualizar y dar referentes para que el grueso de los lectores, sobre todo españoles, lo puedan interpretar. El jueves pasado, abros el número con una viñeta de Vilma Vargas, humorista gráfica ecuatoriana.
¿Son solamente ágenes o también incluís retajes?
Hay de todo. También contamos con secciones exclusivas de artículos. La proción suele ser de un 80% de viñeta y 20% o 9010%, de textos más o menos. Siempre nos gusta incluir artículos satíricos.
¿Qué tráfico tiene la pagina, cuantas visitas soléis recibir?
Las visitas tiene bastante estabilidad. Un público bastante asiduo, fiel que se suele reconocer, participativo. Hay puntas de tráfico de 7.000 visitas únicas en un solo día. Va rachas, más o menos, pero podemos estar en torno a las 500 visitas más o menos. E incluso ha habido personas que comenzaron colaborando con nosotros, enviando sus viñetas y poco a poco se han ido abriendo camino en este sector gráfico y ahora colaboran en otros medios. Y es tante para ellos, la enorme satisfacción que suponme para un periodista gráfico poder publicar al lado de otros periodistas de renombre.
¿Qué puedes contarme desde tu profesión, del panorama actual para este sector? ¿Cómo valoras el mundo comunicativo?
Con respecto a los dibujantes, y sobre todo teniendo en cuenta las opiniones que escucho continuamente, la presencia de estos profesionales suele ser muy escasa en los medios en general. El panorama que podía haber hace más de 30 años era muy extenso, títulos como El Hermano Lobo, que estaban dedicados a este humor gráfico, y que tuvieron mucho éxito. Pero ahora la presencia es muy puntual. Hace tres o cuatro añños se intentó un proyecto de semanario con bastantes apoyos, pero que no durá apenas unos meses, no contó con el apoyo necesario. Hoy hay alguna publicación que perdura pero cuya línea es totalmente opuesta a la nuestra.
¿Qué linea editorial, tanto perseguís?
No es exactamente línea editorial, hablamos supongo más de estilo. Un humor respetuoso, plural, elegante, no caemos en los soez, ni humor directo, grosero.
Respecto a la revista El Jueves ¿Coincidís, os alejáis, os acercáis en algún punto? ¿Qué te parece la últa polémica protagonizada la publicación?
No, estamos muy lejos. Independientemente de que las opiniones traspasen la frontera de la legalidad o no. La campaña de El Jueves ha sido una campaña de g viral muy bien organizada. Al tiempo que se secuestraba circulaba, su número de lectores se multiplicó. Responde un poco a ese punto en el que el humor gráfico puede perder adeptos, pero gracias a pequeñas acciones, se recuperan…
Decías al principio que la intención de la Kodorniz es recuperar la línea de la Codorniz. ¿Crees que hoy sigue habiendo censura, de algún modo?
Más que censura, hoy lo que existe es autocensura. Los medios tienen sus políticas, cercanos a ciertas posturas y no pueden siempre encajar determinados contenidos. En la propia Codorniz en algún momento alguien ha querido que se publicase determinada viñeta en tono muy grosero, independientemente de su calidad, y se ha rechazado sin más.
¿Qué son los premios Cibersur?
Hay una revista especializada en las tecnologías de la Información en toda Andalucía. Todos los años convoca estos premios a las mejores webs. En el entorno de esta comunidad autónoma son los premios sobre este sector más prestigiosos. Y la Codorniz opta a ellos. Se puede participar en las votaciones a través de la web.










