Como si hubieran repartido Soma, aquel fármaco que da acceso a una felicidad roma, plana, como fabricada los neurólogos en el laboratorio, Zapatero ha terminado el congreso de su partido con la promesa de hablar de los problemas reales. Este fin de semana no le han dejado. Estos días han sido los de la glorificación y la contumacia. Ha habido tanta que han elegido como jefa de la organización a Leire Pajín. Es una mujer conocida su sectarismo. En un partido, eso es una virtud, no se crean. Leire ha tenido su prer momento, ese prer gesto donde se retrata un dirigente. Dice que sólo habla para la Ser, niega entrevistas a cualquier otro medio. No podemos llamar a eso una política de comunicación inteligente. NI siquiera le podemos denominar política de comunicación.
Veamos lo de los problemas reales. No ha habido mención a la crisis, ni a la iniciativa para defender la libertad de elección del español en algunos territorios. No hay tampoco respuestas a la quiebra energética, ni al problema del agua. Tenemos un Psoe zapaterista, y una socialdemocracia que ha renunciado a resolver los problemas de los ciudadanos. Ahora nos ofrece una buena muerte y un aborto con menos litaciones. Resignados a no poder aginar respuestas a nuestra vida cotidiana, nos ofrecen una muerte más rápida, una muerte como de supermercado, una muerte como artículo de consumo.
ALFREDO URDACI, PERIODISTA










