Se calcula que sólo en España hay más de 2 millones de pacientes que padecen vejiga hiperactiva. Esta patología crónica es una de las más comunes en la población mayor de 40 años y se esta que del 60 ciento de las consultas sobre esta patología, un 73 ciento no recibe un tratamiento adecuado.
La vejiga hiperactiva, patología caracterizada la incontinencia urinaria de urgencia o el aumento de la frecuencia, según la Asociación Nacional de Osteomizados e Incontinentes (ANOI), afecta de manera más sensible a las personas mayores. Un elevado centaje de los pacientes no consulta al médico este problema bien vergüenza o que lo atribuyen a la propia vejez.
La elevada prevalencia de la vejiga hiperactiva y su pacto negativo en la calidad de vida del Paciente y el alto coste sanitario que genera al sistema sanitario es el punto de partida de la conferencia ‘La vejiga hiperactiva en el anciano’, organizada la compañía biomédica Pfizer dirigida a médicos de familia y geriatras, a cargo de los doctores Lluis Peri, adjunto de urología del Hospital Clínico de Barcelona, y Bernabé Robles, Jefe de Servicio de Neurología del Hospital de Sant Boi.
En este encuentro se puso de manifiesto que los medicamentos anticolinérgicos disponibles hasta ahora para el tratamiento de la vejiga hiperactiva ‘pueden presentar efectos secundarios sobre el sistema nervioso central de estos pacientes de edad avanzada’, explicó el doctor Robles.
A menudo, padecer vejiga hiperactiva se asocia con un mayor riesgo de hospitalizaciones (30% en mujeres y 50% en hombres) y un aumento de las visitas al médico en un 20%. Así como, las infecciones urinarias e irritaciones de la piel (57%) y los casos de depresión (43%).








