viernes, 17 septiembre, 2021

PREMIO A LA MEDIOCRIDAD, PATADA EN EL TRASERO, TRASERA DE UNIDES PODEMES

La exjefa de prensa de Botella y Zaplana al frente del matinal de La 1

PACTADO: EL ACUERDO EN TVE OBLIGA, ENTRE OTRAS, A LA RENOVACIÓN DEL CGPJ

Elena Sánchez, que tiene como máximo hito en su curriculum haber servido de una forma lamentable a dos políticos del PP, tejerá los mimbres de ‘La Hora de La 1’. Algunos se frotan las manos, unos porque ya se ven en la mesa del matinal y otros porque ya tienen munición para cubrir lo de su cuate Cintora.

Tremendo patinazo de José Manuel Pérez Tornero, que sólo sirve para dar aire al brazo de Unidas Podemos en RTVE, o sea, a la sección sindical de Comisiones Obreras, lastrada por el parentesco familiar y político de su responsable.

En cualquier caso, la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Y si Jesús Cintora era un esbirro al servicio de Unidas Podemos, lo de Elena Sánchez exhala tufo a varios kilómetros a la redonda. Por mucho que se intente justificar alegando su experiencia en las salas de máquinas de los matinales de La 1.

El movimiento no sólo es malo porque sirve a los ‘groupies’ de Cintora para convertirle en el mártir que no ha sido, encubriendo su fracaso, su salida como fruto de las tiranteces PSOE-UP en la Corporación y su empleo de unos contenidos sectarios y sensacionalistas para tratar de subir audiencia.

También porque vuelve a demostrar que se premia, una vez más, la mediocridad. Los profesionales del sector -salvo los ‘pelotaris’ profesionales- saben que Elena Sánchez no destacó por su gestión de la comunicación con Eduardo Zaplana y Ana Botella, sino, sobre todo, por sus broncas y enroques a los periodistas y a los medios discrepantes. Por supuesto, mucho más si estos estaban situados en el sector conservador, lo que, para Sánchez, equivalía a tener que rendir pleitesía a sus patrones.

Repescada por ese viejo cocodrilo de José Antonio Sánchez -otro que tal, ahora por Telemadrid-, la Sánchez pudo entrar en la TVE de Mariano Rajoy, otro aparcadero -gracias, entre otros, a María Pico- donde abrevaban desde ‘peperos’ de nuevo y viejo cuño a presuntos sociatas de la ‘leal oposición’, hoy -con el cambio de aires- más sanchistas que Pedro Sánchez y más luchadores antifranquistas que ninguno, a pesar de haber sido amanuenses lacayunos de ministros del dictador.

Lo de Sánchez, Elena, daría para un libro de no ser un personaje tan nimio. A pesar de lo cual, ha conseguido progresar en la vida y caer de pie en este circo de tres pistas. Nadie puede entender cómo alguien como Sánchez, ni con todo el apoyo del PP, ha tenido siempre una flor en el trastero, hasta el punto de haberle tosido a Mariló Montero. O a Sergio Martín, esa ‘estrella’ apagada del firmamento televisivo ‘marianista’, cuyo ego era proporcionalmente inverso a su tamaño.

En fin, que, si lo de ahora era para echarse las manos a la cabeza, con ‘La Isobaras’ (qué vergüenza), la Mármol y otros, lo que se puede venir con Sánchez y compañía tampoco es manco. Normal que unos afilen cuchillos y otros estén haciendo méritos para ver si funcionan las cuotas genovesas (que las de Ferraz, esas, ya están cubiertas, por los siglos de los siglos).

+ de 21 AÑOS diciendo

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