José Manuel Cuenca, quien fuera jefe de gabinete del presidente Carlos Mazón, ha regresado este viernes al juzgado para declarar nuevamente como testigo en la investigación por la DANA. Su comparecencia se reactivó tras la entrega de una serie de mensajes por parte de la consellera Salomé Pradas, que apuntan a que Cuenca habría tenido un papel más relevante en la gestión de la emergencia de lo que inicialmente se había reflejado.
La magistrada instructora ha puesto el foco en las “contradicciones” entre su primera declaración y lo que ahora revelan los WhatsApp. Cuenca ha negado cualquier discrepancia, reivindicando su versión original. Ha explicado que sus dudas sobre el confinamiento surgieron porque, como periodista de formación, carecía de los conocimientos necesarios y derivó esa cuestión al secretario autonómico, Cayetano García. Según su testimonio, García le avisó de que Pradas barajaba confinar la provincia de Valencia y que él lo trasladaba a la Abogacía de la Generalitat para una eventual consulta jurídica.
Respecto al mensaje en el que pedía a Pradas que no adoptara decisiones precipitadas, Cuenca ha defendido que se limitó a transmitir calma y a esperar el criterio de los servicios jurídicos. Ha recordado además las medidas excepcionales de la pandemia y el papel del Gobierno y de la Delegación del Gobierno en cualquier limitación de movimientos.
La jueza, sin embargo, sostiene que Cuenca actuaba como intermediario directo de Mazón y que sus comunicaciones con Pradas sólo se explicarían si hablaba en nombre del president. Él lo ha negado con rotundidad: “Eso es falso. Nunca sucedió así”. La magistrada ha replicado que el tono de sus mensajes sugería lo contrario.
El interrogatorio, especialmente tenso, ha sumado después las preguntas de la Fiscalía, que incidió en la cantidad de información que Cuenca recibía durante la emergencia. “Parecía que usted fuera el vicepresidente”, le ha señalado el fiscal, cuestionando por qué era él quien centralizaba la evolución de la crisis y no otros altos cargos.
En ese contexto, Cuenca ha admitido que no trasladó a Mazón la existencia de un fallecido en Utiel, un dato que Pradas ya le había comunicado. “No lo procesé en ese momento. No vi confirmación oficial”, ha asegurado. La magistrada ha sugerido que ese hecho podría haber alterado la agenda del presidente, que en ese instante se encontraba en una comida en El Ventorro.
Al menos tres acusaciones, incluida la Associació Víctimes de la Dana 29 d’Octubre 2024, han solicitado la imputación de Cuenca, mientras que la jueza, la Fiscalía y otras acusaciones populares se han opuesto.
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