En la Tierra a lunes, enero 19, 2026

Silencio sobre el cura Gabilondo: Noche y niebla sobre el pasado más turbio del Defensor del Pueblo

Ángel Gabilondo, el hermano Gabilondo, será el encargado de velar por el cumplimiento del acuerdo muñido entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez, a través del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, junto al presidente de la Conferencia Española de Religiosos, Jesús Díaz Sariego. ¿Alcanzará la investigación, la época en la que el Hermano educaba niños en los Corazonistas de Alfonso XIII, de Madrid? ¿Recuerda el nombre de los acosadores y violadores?

El acuerdo, que fue publicitado por numerosos medios -especialmente los más progubernamentales, que vinieron a vender la escenificación, como un logro más del Ejecutivo para resarcir a las víctimas de abusos sexuales, por parte de miembros de la Iglesia- y que le tocará abonar a los obispos y a su hombre de confianza, Fernando Giménez Barriocanal, que será supervisado, repetimos, por el Defensor del Pueblo. Y ahí es donde se ha aplicado un ‘NOCHE Y NIEBLA’ mediático sobre el pasado más oscuro del cura.

Porque llama la atención el silencio en torno a la etapa de Ángel Gabilondo, el hermano Gabilondo, como profesor, estudiante, cuidador… en el colegio del Sagrado Corazón de Madrid. Una etapa de la que ‘Cro Magnon’, como era conocido, prefiere no hablar. Ni tan siquiera recordar. Aquello, da la sensación, nunca existió. ¿Tiene que ver con el hecho de que compañeros de claustro de Gabilondo, sí estuvieran implicados en abusos a menores en aquellos años? ¿No se enteraba de nada aquel profesor religioso tan moderno, con melena, que repartía hostias como panes? ¿Acaso no era consciente de las presiones psicológicas, los maltratos y, por supuesto, los tocamientos realizados a menores? Se acuerda cuando paseaba con dos chavalas por la plaza del Perú y luego a clase… jajajajajajaja… ¡Qué país!

Hasta ahora, nunca se ha sabido, porque Gabilondo ha preferido hacerse el sueco sobre la cuestión. Dispone también de cierto blindaje por parte de la prensa ‘progresista’, que vuelve a demostrar su hipocresía mafiosa: la de agitar una bandera a favor de las víctimas, pero callar cuando el asunto puede poner en aprietos a ‘UNO DE LOS NUESTROS’. Si, además, lleva el apellido del tótem radiofónico de la SER, ahora acogido también al mumio de la televisión sanchista, ¡apaga y vámonos!

De los de derechas, ni palabra, que con las cosas de la Iglesia -y de la campaña publicitaria de la casilla- no se juega. Y de estas cosas, Ángel Expósito, nuestro Capitán Tan Tan más conocido, no habla en la COPE, aunque Añastro le pille más cerca que Groenlandia.

Quedan, sí, algunos francotiradores que han arrugado el ombligo a Gabilondo. Pero poca cosa ante el silencio enmascarado de la mayoría.

¿Podría supervisar un cómplice de los torturadores de la ESMA los acuerdos para indemnizar a las víctimas de la dictadura argentina? Pues ahora extrapólenlo a España con este asunto.

Comentario del director:

La Iglesia y sus imperfectos hombres, nunca serán capaces de reparar. ni con todo el óbolo de San Pedro, el daño, el horror, el asco y el odio que generaron en miles de niños, que inocentemente íbamos a aprender, no a correr delante de unos babosos que nos pegaban y metían mano, cuando la situación no tornaba en algo muchísimo peor. Sigo con 63 años teniendo pesadillas cuando pienso en los internos. Si con nosotros no se cortaban ni un peio… aquellos que dormían al lado de ellos… ¡por dios que locura! Y, Gabilondo dormía allí y tuvo que escuchar, intuir, oler el horror de aquel campo de concentración que no creó más que una generación de tarados.

Gabilondo, dimite, das mucho asco. Y no sé cómo te puedes poner delante de tus hijos. ¿Les has hablado de mi?

Seguiremos Informando…

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